miércoles, 9 de noviembre de 2016

Los “lava perros” de Eliecer Arteaga

No creemos que estos siniestros personajes, fieles serviles de lo más bajo de la politiquería, tengan las agallas suficientes como para llegar a apretar el gatillo, pero si sumamos este hecho a muchos otros que nos corresponde vivir en este quehacer periodístico.


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez -Columnista-EL PREGONERO DEL DARIEN


El pasado 26 de octubre cuando el señor vicepresidente de la república, doctor, Germán Vargas Lleras visitaba el municipio de Apartadó, justamente en el coliseo del barrio Policarpa, la dama que hacía entrega de nuestro periódico EL PREGONERO DEL DARIEN, fue asaltada por dos antisociales al servicio del señor alcalde de esa localidad, Eliecer Arteaga Vargas, y luego de insultarla y advertirle que dicho periódico no se podía entregar allí, le fueron arrebatados. Estamos seguros que los dos serviles enemigos de las libertades y violadores de la Constitución, fueron premiados con el reciente paseo por la zona cafetera, que hizo el alcalde con su colaboradores; nosotros por su puesto, ya acostumbrados a este y otro tipo de atropellos, seguimos nuestro trasegar sin pausa, ya ni siquiera los denunciamos ante “las flamantes autoridades competentes”, para no hacer el oso, el poder al servicio del poder no nos funciona, no nos a oportunidad.


Pero leyendo los mensajes de solidaridad recibos en las redes sociales, nos encontramos con un juicioso comentario de Carlos Eusse Álvarez, un acucioso lector de nuestros escritos y quien halló en ese inmenso mar de la lexicografía, el siguiente término para referirse a este tipo de personajes, por cierto muy comunes en todas las administraciones públicas:

“Lava perros, dícese del miembro de las organizaciones de dudosa reputación de Colombia que se encuentra en la parte más baja de la jerarquía. Los rangos de estas organizaciones se pueden clasificar en orden ascendente de importancia así: lava perros, lava perritos, lambones y chupamedias. Sus posibilidades de ascenso son limitadas y ejecuta labores de poca o ninguna importancia para la organización. Una característica notoria del lava perros clásico, es el hecho de considerarse importante a pesar de su insignificancia. Su uso se ha extendido al lenguaje coloquial colombiano para significar a alguien considerado inferior en estructuras organizacionales de todo tipo, incluyendo eventos, donde ni siquiera son invitados”

Es cierto, solamente personajes con estas características son capaces de asaltar a una mujer para arrebatarle unos periódicos e impedirle su actividad, nada más y nada menos que en un acto público.

La dama asaltada y atemorizada, solamente alcanzó a leer en una de las escarapelas de la alcaldía, el nombre de Cesar, el tristemente célebre Cesar, y del otro dijeron nuestros lectores por las redes sociales que se trataba de un lava perros de la Secretaria de Movilidad, sin embargo en Turbo y Chigorodó, el periódico se pudo entregar sin contratiempo alguno, era importante que el vicepresidente conociera de primera mano la calidad de los trabajos que están haciendo con las autopistas de Urabá, que viera con sus propios ojos el conejo que nos están haciendo, precisamente EL PREGONERO DEL DARIEN, publicaba un juicioso informe de cinco páginas, denunciando semejante adefesio, semejante tumbis con Urabá, que lleva 50 años esperando estas carreteras y por eso no entendemos la posición de los lava perros del alcalde, en impedir que dicho medio de comunicación fuera entregado en ese acto público, pero como maestros tiene la santa madre iglesia, nosotros seguimos cumpliendo la tarea.

También es muy probable que algunos alcaldes tengan pena con su pueblo, de ver como lo atropellan con estas vías, sin que ellos digan esta boca es mía. En otras palabras, el gobierno nacional con este proyecto, nos metió los dedos en la boca y de ñapa nos encimó tres peajes, aunque ya varios sectores sociales en la zona hablan de protestas y movilizaciones para exigir que estas obras se hagan bien. Amanecerá y veremos…