domingo, 29 de julio de 2018

Jóvenes de Carepa tienen un ángel

Mientras unos dan y ofrecen bala a la problemática que afecta a la juventud en la región de Urabá y los cementerios se llenan de cruces, ante los oídos sordos de alcaldes y otros voceros estatales, Nancy Betancurt Ibarra, les tiende puentes, les busca oportunidades. 


 Nancy Betancurt Ibarra con el patrullero
Luis Alberto Peña Cardona

Por: Wilmar Jaramillo Velasquez de EL PREGONERO  DEL DARIÈN

Una de las problemáticas màs grandes que afronta la zona del Urabá antioqueño, son los jóvenes en conflicto, también conocida como pandillismo; las autoridades o la denominada institucionalidad optó por darle la espalda a semejante situación, cerrar los ojos, hacerse de la vista gorda, como muchos aseguran “eso no da votos”, siempre buscando la vía màs fácil para hacerle el quite al asunto, mientras que gruesos presupuestos se diluyen como el agua entre los dedos. 

Pero son los cementerios los que se vienen llenando de cruces y muchos los hogares donde se vive la tragedia por un ser perdido de manera violenta. Una generación carente de las mínimas oportunidades de trabajo o estudio, bajo tremendo desarraigo social, violencia intrafamiliar y abandono. 

Siempre en actividad social

Jóvenes que se han vuelto caldo de cultivo para los grupos criminales quienes los utilizan en el sicariato, la prostitución y el micro tráfico de estupefacientes, que no pasan de un titular de prensa o de una nota televisiva cuando aparecen con un tiro en la cabeza y cuando protagonizan sus acostumbradas riñas de barrio, con saldo de muertos y heridos. 

Pero estos muchachos no están solos, pese a las penurias económicas y al poco apoyo, está una mujer que se ha convertido en su ángel guardián, Nancy Betancur Ibarra, lleva dos años concentrada en la búsqueda de fórmulas, proyectos, ideas, de recursos financieros para mantenerlos ocupados, para comprometerlos en actividades deportivas y recreativas, en trabajo social y comunitario. 

A pesar de la indiferencia mostrada por los alcaldes de la zona, de la pereza mental para apalancar proyectos en beneficio de los jóvenes, ella trabaja, toca puertas en la empresa privada, elabora proyectos en busca de cooperación internacional, especialmente para montar proyectos productivos que les permitan ingreso a los muchachos y les evite el tiempo de ocio. 

Nancy Betancurt es de esas personas que nacieron para servir al prójimo, su preocupación es permanente, sufre por cada caso, cada muchacho caído en desgracia y siempre ha encontrado en ellos grandes potencialidades y está segura que con mayores oportunidades, menos serán las víctimas, menos serán los problemas personales, de orden público y de violencia en el hogar.

Con Wilmer Còrdoba, líder juvenil quien se
  ha convertido en su mano derecha.

“Tenemos que mirar el acompañamiento a la juventud en riesgo o en conflicto como una inversión social, no como un gasto o una carga, ya que ellos trabajando, produciendo, estudiando, aportando a la comunidad, serán menores los problemas para afrontar” dice confiada en su misión. 

“Me da mucha tristeza, mucha impotencia y hasta rabia, acudir a los despachos oficiales en busca de apoyo y encontrar siempre la misma respuesta: “No hay presupuesto”, eso desilusiona mucho, esa falta de visión y de humanismo en nuestros gobernantes, pero no nos rendimos, no nos dejamos derrotar” 

Este ángel que han encontrado estos muchachos en Carepa, se reúne con frecuencia con ellos, alrededor de un almuerzo comunitario, dialogan, hacen charlas y se fijan metas, sueñan y construyen proyectos productivos y no pierden la esperanza. 

También hacen convites, mucho trabajo social, mejorando instalaciones deportivas, parques, zonas verdes, hacen reciclaje recogen basuras, se capacitan, pero los recursos no alcanzan , los apoyos cada día son menos, provenientes de la empresa privada, de personas generosas que han visto en ella la transparencia de su misión, dedicando extenuantes jornadas de trabajo y de su tiempo, viajando de un lado para otro, en muchas ocasiones descuidando su familia, en aras de cumplirle a los jóvenes. 

Paradójicamente de donde menos se creía que vendría una ayuda llegó, la Policía Nacional que tiene en Carepa a otro ángel vestido de verde, el patrullero Luis Alberto Peña Cardona, se ha unido a esta labor, con gran compromiso y responsabilidad, esto ha servido para bajar un poco la tensión, que los muchachos no ven al uniformado como a un enemigo.

                                                 Ella se ha convertido en un ángel 
                                                    para los jóvenes de Carepa

El patrullero Peña, ampliamente conocido en este municipio, la acompaña a visitar el comercio en busca de apoyos, se ha convertido en su mano derecha y poco a poco han ido construyendo, respeto y confianza entre todos. 

Es así como la Policía Nacional se ha convertido en uno de sus puntales, por medio del programa “Jóvenes a lo Bien” en cabeza del patrullero, Luis Alberto Peña Cardona, quienes son apoyados por el Sena y la empresa privada, para impulsar iniciativas de participación ciudadana en materia de adolescencia. 

Nancy Betancur Ibarra conoce muy bien cada caso, dialoga desprevenidamente con los jóvenes en conflicto, conoce sus potencialidades, aspiraciones, sueños y por eso cree en ellos, está segura que se pueden salvar y guiarlos al servicio de la sociedad. Lamentablemente la institucionalidad no cree lo mismo, mientras que otros solamente ven en una bala la solución. 

“Mi sueño a corto y mediano plazo es poder organizar unos galpones para la cría de pollos, unas porquerizas para el engorde de cerdos, una granja agrícola y un taller donde todos estos jóvenes puedan trabajar honradamente, sacarlos de sus entornos dañinos y llevarlos por caminos del estudio, la cultura, el deporte y trabajo social” dice llena de optimismo este ángel que le ha dado una nueva esperanza, una oportunidad, a una juventud acorralada por el delito y la indiferencia. 

Carepa  mayo de 2018 

viernes, 20 de julio de 2018

Los pasos largos de Josè Alexander Santos

Si bien muchos de sus sueños han sido truncados, al menos quiere verse en un inmenso barco, o en una plataforma portuaria realizando labores logísticas, para lo que está listo. Hoy es el hombre màs popular de Carepa. 

Jorge Alexander Santos, con sus dos gemelos



Tal vez uno de los personajes màs populares que cruzan a diario las calles de Carepa, es Jorge Alexander Santos, nunca pasa desapercibido, su estatura que bordea los dos metros lo hace visible, además siempre va saludando de mano y repartiendo sonrisas, por todos lados. 

Santos fue conocido en Urabá como jugador de básquetbol, siempre se le veía con un balón bajo el brazo entrenando en canchas de Carepa y Apartadó y aún participa en algunos torneos. La afición por ese deporte le motivó el nombre de “Jordan” como le dicen en muchos escenarios, en recordación del popular jugador norteamericano de las grandes ligas. 

“Jordan” no avanzó mucho en su vida de deportista, pese a su estatura favorable, muchos creen que por falta de apoyo, pero lo practicaba con dedicación y amor. Aún lo hace, mantiene un estado físico excepcional, pese a que ya no es un muchacho, sus 44 años sobre sus hombros ya los comienza a sentir.

Así recuerda el artista plástico, Jesús Cataño, radicado hoy en Bogotá a “Jordan”: “Fuimos atletas, estuvimos en el club de atletismo las Águilas de Apartadó y posteriormente en la selección de básquetbol en este mismo municipio, me serví de su experiencia y disciplina para crecer como deportista. Muy trabajador, creo que la gente lo reconoce por ser un deportista y luchador”

Nació en Apartadó un 17 de septiembre de 1974, es hijo de la señora Virginia Santos, a su padre no lo conoció y esa es una de sus grandes frustraciones, estuvo mucho tiempo buscándolo infructuosamente, se apoyó en emisoras y periodistas regando la información, con la ilusión de hallarlo, pero todo fue inútil: “ Solo quiero encontrarlo y pararme frente a frente, para ver que dice, cómo reacciona” dijo por esos días de búsqueda. 

Hace 15 años encontró el amor de su vida, Gladys Patricia Alcaraz Cartagena, una empleada de una empresa bananera, hace once años nació su primera hija, Alexa Patricia, eso lo convirtió en un padre ejemplar y responsable, preocupado día y noche por su crecimiento y su educación y cuando menos lo pensaba, le nacieron los gemelos, Jorge Alfredo y Martín Orlando, esto hace seis años. La familia se le creció al igual que las responsabilidades. 

"Jordan" con los verdes
Santos estudió su bachillerato en el Liceo Nocturno der Apartadó y luego hizo estudios de logística portuaria en Cedecàmara de Apartadó, soñando con clasificar para un puesto en los tres proyectos portuarios que se desarrollan en Urabá. 

Hay un hecho que haría famoso a nuestro personaje y fue la lucha a brazo partido que libró para recuperar el derecho a una vivienda que le iban a robar, luego de haber sido postulado, seleccionado, haber cumplido con los requisitos exigidos y de haber pagado los dineros exigidos. 

Los corruptos de siempre hicieron una tenebrosa alianza entre públicos y privados y ante los ojos ciegos de la justicia, lograron timar a un buen número de familias, se robaron los aportes, los subsidios y hasta los materiales dispuestos para construir las viviendas que se extendían a dos urbanizaciones en Carepa, entre ellas Villa Carolina donde aparecía él como beneficiario, pero con el no pudieron. 

Por esos días y con una tenacidad desbordada, Santos irrumpía en las reuniones del presidente de la república, de gobernadores, y cuanto alto funcionarios visitaba a Urabá, para denunciar la injusticia que estaban cometiendo con él y de verdad que se hacía escuchar. Paralelamente visitaba periódicos y emisoras, hasta que logró hacer visible su caso. En una ocasión necesitaron cuatro agentes de la policía para sacarlo por la fuerza del Concejo de Carepa, donde reclamaba su techo. 

Fue tanta su lucha para evitar que le robaran su casa, que finalmente en un proyecto casi diez años después de promesas incumplidas y de humillaciones, le fue asignada su casa en la urbanización Villa Carolina de Carepa, donde hoy reside con su esposa y sus tres hijos. Ese día fue grandioso para él, culminaba una batalla desigual entre encumbrados voceros de la corrupción y un ciudadano del montón. 

Su obstinación, su lucha incansable, junto a una mezcla de rabia y frustración, su insistencia en la reclamación, el no perder la paciencia y con esa perseverancia, forzó la entrega de su casa. Por eso vive bajo un techo propio y muchos de sus compañeros de estafa, se rindieron y perdieron la batalla. 

Jorge Alexander es el hombre que está disponible para trabajar en lo que le resulta, es voluntarioso, siempre disponible, sin pereza, hace mandados, paga facturas, pinta casas, hace trasteos, dueño de una honradez que asombra, es un todero sin competencia en Carepa. 

Con una fuerza descomunal para echarse al hombro una nevera o un bulto, lo importante es recibir un pago honrado para llevar el sustento de sus hijos su gran preocupación. También trabajó en la alcaldía de Carepa por unos meses, pero su dicha le duró poco, lo despidieron de la noche a la mañana, cuando apoyada labores de control en el espacio público.

También es común verlo junto a las cajas del almacén Éxito de Carepa, ayudando a empacar mercados y llevarlos hasta los autos en espera de propinas. Siempre está ocupado, siempre está en el movimiento del rebusque, porque alimentar a su familia es cosa seria y cada vez la situación se pone màs difícil. 

Otro de los trabajos populares de Jorge Alexander Santos es la entrega de publicidad por época electoral, que es cuando hace su agosto, pega afiches sin escalera y es el hombre fuerte para instalar pendones y pasacalles, no tiene partido preferido. “a todos les trabajo por igual, no me importa sus partidos, hago mi trabajo, me pagan y listo” advierte para fijar sus fronteras de militancia. 

A “Jordan” le gusta la política, no es ajeno a ella, entre pegada de afiches y colgada de pendones y pasacalles, se fue metiendo en la cosa partidista, hasta militar en el Partido Verde, las últimas dos campañas las trabajó con esta agrupación y valla al hombro recorría barrios y veredas, unas veces a pie, otras en bicicleta, eran jornadas extenuantes de 12 y 14 horas bajo soles ardientes. 

Uno de los sueños de Santos al lado de la campaña verde, era que de lograr Sergio Fajardo la presidencia de la república lo llevara a conocer la Casa de Nariño: “ Siempre he querido conocer Bogotá y el lugar donde despachan los presidentes. Ese es mi sueño” dijo mientras repartía publicidad y convocaba a sus amigos a votar por el verde, sueño que le quedó aplazado indefinidamente como le quedó el de conocer a su padre y parársele de frente. 

Así va por Carepa este hombre de estatura sobresaliente, con pasos ligeros y largos, ahora espera que su tercer sueño no se le pierda en la maraña de los desaciertos, poder trabajar en logística portuaria en uno los proyectos que se desarrollan en la zona, para lo cual ya se capacitó, está listo. 

Al menos si no pudo conocer a su padre, de quien se dijo era un policía, sino alcanzó por ahora conocer la casa de los presidentes, si sueña con verse en la plataforma de un barco haciendo labores logísticas, se sueña en un puerto luciendo su uniforme, ganando un salario digno que le permita educación para sus hijos y una vida màs llevadera, al menos distinta a la que él ha tenido que capotear por esas calles de Carepa que ya conoce de memoria, cada recodo, cada bache, cada esquina y cada ciudadano. Por algo es el hombre màs popular del pueblo. 

Carepa- Julio de 2018. 

martes, 17 de julio de 2018

Tertuliando con Mheo

Llegó al Diario del Otún mediante un puente tendido por Hugo Ocampo Villegas y de ahí no ha parado un solo día  de hacer caricaturas. En el País de Cali, se lo han aguantado veinte años y como si algo faltara lleva acuestas seis premios Simón Bolívar. Todo un récord. 

                             Tertuliando con Mheo en su apartamento de Pereira

Crónicas  del Camino por: Wilmar Jaramillo Velàsquez

Mario Hernando Orozco Gallego (Mheo), lleva media docena de premios Simón Bolívar a cuestas, nació en Pereira, hace 46 años y desde muy pequeño supo que era lo que iba hacer en su vida, rayar y rayar hojas a su antojo. 

Mheo, llegó al antiguo Diario del Otún, por un puente  que le tendió  el redactor deportivo Hugo Ocampo Villegas, quien conocía de su afición por la caricatura y de inmediato se conectó con sus páginas editoriales.

Ocampo Villegas había  visto una caricatura  del naciente Mheo, atrevida por cierto,    donde  mostraba  una faceta  del futbolista Jhon Edison Castaño, un joven jugador del Deportivo Pereira  que se perdió  rápidamente por los vericuetos  de la fama y  el dinero y cuyo brillo fue flor  de un día.

Jornada de tintos  con Mheo en el Ùnico  de Dosquebradas

Compartiendo con Mheo prolongados tintos en el Centro Comercial Único de Dosquebradas, en una lluviosa tarde abril, comentábamos en medio de gran sarcasmo, que casi le tocaba pagar para que le publicaran sus trazos.

Lo recuerdo como un muchacho inquieto, que iba de prisa pero seguro, si bien había saltado de colegio en colegio y repetido algunos años, al cruzar su bachillerato, ordenó rápidamente su vida, en todos los sentidos, terminó comunicación social y periodismo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, luego hizo tres semestres de economía y finalmente le añadió a su palmarés una maestría en Estudios Políticos en la Universidad Javeriana, tampoco pierde oportunidad para participar en seminarios y diplomados donde considera que puede obtener algo de conocimiento. 

Con Mheo teníamos casi que a diario, y por esa época en que compartíamos en el Diario del Otún, discusiones del acontecer regional y nacional. Había tomado la costumbre de discutir conmigo los temas del día, antes de sentarse a realizar su caricatura. 

Mheo en jornada  deportiva

Los diálogos comenzaban en la sala de redacción del periódico y terminaban en un autoservicio que estaba a dos cuadras del Diario sobre la carrera octava, allí, luego de un café y una comida rápida, regresábamos, él a entregar su caricatura, y yo a terminar mi página. Eso se volvió rutina por mucho tiempo y desde ahí trabamos una amistad que se ha prolongado por más de 20 años. 

Entre las historias o anécdotas  poco contadas de Mheo, figura  el día que prestó plata para  irse a la capital en busca  de futuro de sueños e ilusiones, a mostrar  su trabajo provinciano a los "Duros  de  Bogotà"

Tenía 19 años, ya publicaba en El Diario del Otún, empacó cuatro cosas  en un bolso y armó  una carpeta con dos docenas de caricaturas y partió resuelto a regresar con el triunfo. La fría y esquiva  capital lo esperaba.

Allí no la tuvo fácil, se había inscrito en un seminario, del cual no entendía mucho, pero estaba seguro que esta sería  la oportunidad para saltar un peldaño en su vida, los primeros días  fueron de tensión, ansiedad y poca productividad. En la capital siempre  miran al hombre de provincia  con recelo y desconfianza, pero Mheo no iba resuelto a dejarse  vencer.

En un cruce casi  que fortuito, en uno de los salones donde  se realizaba el seminario, se chocó  con uno de los encumbrados ejecutivos  del diario El Tiempo, por esa  época, nada  màs ni nada  menos  que el director  de  la revista Elenco y editor  de  la edición dominical, la publicación màs importante  y rigurosa  de esa casa editorial.

Mheo, caricaturista  con  sello propio

Como empujado por una fuerza extraña y aprovechando los segundos  que tenía, le hizo, frente,  sin pensarlo dos  veces  se le presentó y le mostró  su carpeta, el hombre màs impresionado por la osadía  del muchacho  que por  su trabajo, le puso una mano  en el hombro y le dijo  que al día siguiente se encontraban en la clausura  del seminario.

Mario Hernando Orozco, Mheo, había  dado el paso màs importante  en su vida  profesional, pero la angustia sería màs prolongada y critica de lo que esperaba  al día  siguiente.

Había terminado el encuentro, comenzaron y terminaron la entrega  de diplomas y el encumbrado ejecutivo  de El Tiempo no aparecía, la angustia  y la desesperación no  cabían en la desconfigurada  figura  de Mheo. La derrota a la vista, la plata  prestada  del viaje  en veremos, el tiempo perdido, ilusiones  que se apagaban.

La última carta  no estaba jugada y se la jugó,  era la fe y le pidió a su creador un empujoncito, y vaya  que lo tuvo, cuanto estaban recogiendo las sillas y a punto de cerrar  el salón,  el esperado ejecutivo llegó, luego  de sortear  un fuerte trancón vehicular  en el centro de Bogotá.

La caricatura política, el pan de cada día

Mheo, volvió a   nacer, el aire  comenzó a  fluir y su rostro  se  fue iluminando  a  medida  que el hombre iba pasando sus caricaturas y sonreía  como gesto  de aprobación, sin  mucha ceremonia las observó y le dijo  en seco : "cuánto aspira ganar" mientras lo auscultaba  con una mirada inquisidora. Así entró Mheo por  la puerta  grande, al medio  de comunicación escrito màs poderoso de Colombia: fue una mezcla  de  decisión, terquedad, ganas y al final el empujoncito de la fe, que  nunca  niega.

Pero  es que Mheo, es un hombre íntegro, ricamente espiritual, esa su gran fortaleza, serio, tiene más pinta de ejecutivo que de caricaturista, de por si sus trazos reflejan esa personalidad, no es un cuenta chistes, no es un humorista, es un artista que refleja la cotidianidad del país con crudeza, con pulso firme, además una realidad tan fatal la que estamos viviendo y la que él registra en sus trabajos, deja poco espacio para el humor, por eso la caricatura cada día es más seria, más cruda , mordaz y real, màs denuncia social. 

El sello de la caricatura de Mheo, es el sarcasmo, el contenido político, la crítica demoledora pero respetuosa, tal vez su formación como periodista y sus estudios políticos le han dado esa madurez de pensamiento crítico constructivo, una integralidad que se ve reflejada en su obra, profesional y creativo. Pero lo más importante es tener sello propio, no parecerse a nadie, por influencia que pueda tener de los grandes en este arte. 

Mheo, estaba en el curubito del éxito de su carrera en la Revista Cambio, cuando esta se desplomó, cayó la revista pero èl él no, se ha mantenido incólume, luego lo adoptaría el periódico El País de Cali, donde se lo han aguantado por veinte años, también ha publicado en en La Patria de Manizales y El Espectador. 

Caricatura de denuncia, de alto contenido social
           
Pero hablar de Mheo sin mencionar a Pilar Castillo, su otra mitad, todo quedaría inconcluso, ellos se encontraron para siempre; si la pareja perfecta o ideal existiese, es esta y de dicha unión nació Isabela, como para seguir conjugando, unión, familia y amor, pero si no menciono a Mafalda, su mascota, una agraciada y tierna  perra, inseparable amiga de  la familia, estoy seguro  que seré  regañado.

Isabela viajó a Francia para adelantar estudios superiores, justamente en el marco de esos sinsabores que en ocasiones nos brinda la vida, las de cal y las de arena, la misma semana del fallecimiento de su padre don Gildardo Orozco, su parcero y compañero de ires y venires, ella viajaba a otras latitudes. Otros sueños la esperaban.

Pilar o “Pili” como cariñosamente la llaman, es una exitosa diseñadora de carteras de cuero, ahora  le ha agregado la línea de joyas y accesorios, con espíritu de empresaria casi que desde niña. La otra Mitad de Mheo.
 Mheo con "Pili", su otra mitad y la infaltable e inquieta Mafalda

Hoy el arista dicta conferencias en diferentes escenarios, ilustra revistas y libros, y combina su trabajo con la cátedra universitaria. 

Aquí una síntesis de Mheo, durante entrevista con Mónica Osorio para El Diario del Otún, publicada el 28 de octubre del año 2012: 

¿Quién es Mario Hernando Orozco? 

Un fulano que se crió a dos cuadras del estadio y no le gusta el fútbol, se casó hace 18 años, tiene una hija de 13, llora viendo el Boletín del Consumidor, valora la honestidad en la amistad y le pagan por hacer caricaturas.

Además de la política, ¿en qué otros temas se basa para realizar sus caricaturas?
Los temas de actualidad. Pero los temas políticos son los mejores para hacer caricaturas. Son un verdadero “bocatto di cardinale” 

¿Por qué dibujar con estilo sarcástico, burlesco y con humor? 

- ¿Y por qué no? (ja, ja, ja) El sarcasmo y el humor son componentes esenciales de las buenas caricaturas. Lo burlesco no mucho, en tanto que se trata más bien de la crítica necesaria y franca frente al poder. 



      
Mheo conferencista

Pereira- Julio de 2018 



viernes, 13 de julio de 2018

El faraón paisa es notario en Chigorodò

Entre la cordura y la locura, este admirador de la cultura egipcia y notario de Chigorodò, Ramsès Escobar Henao, se ha convertido en el hombre màs buscado por los medios de comunicación. También es el embajador màs grande de su patria chica. Nariño Antioquia y mecenas de artistas y deportistas.

Imagen publicada por Noticias Uno, durante uno de
 los tantos reportajes hechos al faraón antioqueño



Crónicas  del Camino por: Wilmar Jaramillo Velàsquez

El faraón paisa nació en el municipio de Nariño, en el suroriente antioqueño, la leyenda sobre Ramsés II, la comenzó a escribir su padre más de medio siglo atrás, un hombre polifacético quien trabajó como sastre, fue dentista, poli artesano. “Un hombre ingenioso y talentoso para rebuscarse el sustento diario,” apasionado por la lectura y la historia, inteligente y autodidacta, como el mismo Ramsés II lo describe, reposado sobre un amplio sillón de la notaria única del municipio de Chigorodó, donde despacha como notario.

Su oficina más bien parece un museo egipcio, atiborrada de cuadros, esculturas, recortes de periódicos, recuerdos de aquí y de allá. Tanto en su despacho como en su casa se vive a plenitud el ambiente milenario de Egipto. 

El Faraón  con su sin igual sarcòfago

Su padre leyendo revistas y periódicos terminó apasionado por la historia de Ramsés y sin dudarlo resolvió bautizar a su hijo, Ramsés Escobar Henao, luego de superar algunos impases con los curas del pueblo, que no aceptaban la faraónica idea. A otro de sus hijos lo bautizó Osiris. 

Ramsés, el paisa, había llevado una vida normal, casi que anónima, llegó a Urabá al municipio de Apartadó en plena guerra, cuando disparaban y luego preguntaban quien había caído, vino como funcionario del CTI, un órgano de investigación adscrito a la Fiscalía General de la Nación. 

Después de haber terminado sus estudios de derecho en la Universidad Latinoamericana de Medellín, haber trabajado en el CTI, comisario de familia y abogado de la Oficina Jurídica de Corpourabá, fue nombrado notario de Chigorodó, ya en ese cargo comenzó a universalizar su nombre, asumió la misma pasión de su padre por la cultura egipcia, a coleccionar figuras, objetos, revistas, periódicos, fotografías, cada vez indagando investigando sobre el fantástico tema de la historia universal. 

Ramsès Escobar Henao, con el periodista,
 Wilmar Jaramillo Velàsquez

Ya en el año 2004, en medio de este frenesí, Ramsés se dio cuenta que un faraón sin sarcófago no era nada y de inmediato contrató los servicios de un artista calificado en la talla de madera y escogió para ello al mejor, Leonardo Estrada quien de inmediato se puso en la tarea de buscar la madera más adecuada para la tarea encomendada. 

La madera seleccionada fue el Caracolí, un árbol como dicen los campesinos “No tiene acabadero” y así comenzó la construcción de una verdadera obra de arte. Un sarcófago, bellamente tallado y decorado, colorido, conjugando la estética en la talla de madera con la pintura, en la cual su esposa Mónica Lorenza Taborda, nada más y nada menos que maestra de artes plásticas en la Universidad de Antioquia, participó de manera muy diligente. 
Esta pieza de arte mide dos metros y pesa setenta kilos, sobresalen en ella, la talla de un águila y un escarabajo, comunes en las figuras antiguas de Ramsés II, las otras figuras hacen parte de la imaginación del tallador, Leonardo Estrada. 

Ramsès como todo un faraòn

El sarcófago encierra varios aspectos para Ramsés, el más importante, un homenaje a su padre, el inspirador de la admiración por la cultura egipcia y el segundo, espera ser velado en él, cuando le diga a dios a este mundo, como todo un faraón. El sarcófago no está solo en la casa de este notario, aparece escoltado por imágenes de dioses egipcios como, Osiris, tal como se llama su hermano, también aparecen, Anubis y Horus. 

Pero la vida de este faraón antioqueño transcurre con toda normalidad en la región de Urabá, alterna sus funciones de notario, con diversas actividades sociales, es un mecenas que se lo pasa ayudando a deportistas, artistas y a todos los que se le cruzan por el camino y pueda apoyar. Esa es otra de sus pasiones y quizá la menos conocida. 

Otra es el amor por el periodismo, se puede afirmar que es un cronista oral, con una memoria prodigiosa y que tiene buen olfato para detectar la crónica; la vive, solamente le falta escribirlas, no en vano uno de sus hijos adelanta estudios superiores de comunicación social y periodismo en la ciudad de Medellín. 

El amor por su patria Chica, Nariño Antioquia es una devoción, sin exageraciones se puede afirmar que es el embajador más grande de este pueblo, continuamente está llevando amigos, turistas, hablando bien, promocionando sus aguas termales y siempre lleva en su carro ejemplares del periódico “El Precursor Antonio Nariño”, el medio de comunicación de esa región. 

Este Ramsés paisa tampoco se quedó atrás de su padre quien bautizó a dos hijos con nombres de la cultura egipcia, hizo lo propio, a uno de sus hijas la llamó Mayet, hija de Ra, dios solar egipcio y otro, el que estudia periodismo, lleva el nombre de Seti Keops, uno de los tres reyes de la cuarta dinastía. Los otros tres tienen nombres tan antioqueños como la arepa y la mazamorra: Valeria, Juan Pablo y Carolina. 

Ramsès,de trotamundos por México

Si algún complemento faltara en esta historia, la casa finca de Ramsés Escobar Henao, situada entre los municipios de Carepa y Chigorodó, se llama “Los Faraones” y no es más que un pedazo de Egipto plantado allí, un ruido de animales, gansos, gatos, perros y guacamayas, reciben al visitante, antes de ingresar a un santuario repleto de imágenes y recuerdos que lo trasladan de inmediato al antiguo Egipto, para luego quedar deslumbrados ante la belleza del sarcófago, el cual da la impresión que de repente asomará de su interior una momia antiquísima. 

La popularidad de Ramsés II, el faraón antioqueño, el paisa o el criollo, no se hizo esperar, hoy no hay hombre ni mujer en Urabá que haya llamado más la atención de los medios de comunicación, todos , absolutamente todos los medios regionales, locales nacionales y algunos internacionales, han llegado hasta la finca “Los faraones” para entrevistarlo, han contado la historia y la vuelto a contar, en amplias y coloridas crónicas, en videos y en audios, se ha mostrado a Colombia y al mundo la insólita historia de este abogado. 

Hay videos en YouTube y hasta cuenta en Twitter, en Google abunda la información acompañada de amplias fotografías, incluso numerosas personas, políticos, curiosos, funcionarios públicos y personas de todas las condiciones, cuando llegan a la región, siempre preguntan por la historia de Ramsés y muchos se atreven hasta llegar a conocerlo y tomarse fotos con él y su sarcófago. 

Otros creen que Ramsés está loco, al adecuar su morada final y al apasionarse a tal extremo por esta cultura, pero el desestima estos comentarios, para él esto no es más que hobby como cualquiera otro, simplemente le quiere ahorrar a sus familiares salir a buscar un ataúd el día de su muerte, quiere que lo velen en el sarcófago, más como excentricidad que otra cosa, todo lo asimila como un homenaje a la memoria de su padre. 

Incluso ha pensado en llevar el sarcófago como pieza de arte y representación cultural por varios municipios de Antioquia, para que otras personas lo puedan apreciar pero coge impulso para esta idea y vuelve y la aplaza. 

Ramsès lleva una vida  completamente
 normal en Chigorodò Antioquia

El más que nadie sabe que no está en el Valle de los Reyes en el antiguo Egipto, epicentro del Gran Faraón Ramsés II, figura emblemática de Egipto y su fantástica historia, mezcla de leyenda y de realidad, el legendario personaje tuvo seis esposas y más de cien hijos, mientras que el faraón paisa lleva cuatro esposas y su prole la define así: “Tres biológicos, varios afectivos y uno por extensión y otro por comprensión? Descífreme usted el enigma… 

Ramsés Escobar Henao, el faraón paisa, es muy consciente de la vida y de la muerte, tampoco quiere ocupar pronto su sarcófago, aspira vivir muchos años antes de enfrentarse a la parca, pero si quiere que lo velen como un faraón y que los vistan con un traje a la usanza egipcia que conserva. 

En síntesis no es más que un enamorado de esta cultura, de sus dioses, sus pirámides, sus historias y leyendas, una pasión que le impregnó su padre como sello indeleble y claramente hace una exposición de lo que fue el gran faraón, sus hazañas en la guerra y su afición por las grandes edificaciones y quien llegó a este mundo 1.326 años antes de Cristo, convirtiéndose en uno de los íconos más grandes de Egipto como político y militar. 

Pero más que pasión por Ramsés II, este egiptólogo empírico y notario de Chigorodó siente especial admiración por el dios egipcio Horus, al cual prácticamente le rinde culto.

Nuestro Ramsés antioqueño de pura cepa, si tiene una cosa clara, y es que con la misma contundencia que da fe a sus funciones como Notario de Chigorodó, da fe de su pasión, cocimiento y admiración por la cultura egipcia. 

                                     Ramsès ejerce como notario de Chigorodò

Así trascurre la vida de este abogado, quien ya tiene listo su funeral con instrucciones precisas, más no por vanidad ni mucho menos por locura, sino por ahorrarles dificultades a sus parientes, pero como el mismo lo dice, no tiene afán en irse de este mundo. 

Y como entre la cordura y la locura es mejor estar loco como dijo el Quijote, Ramsés Escobar Henao aparece loco para unos y muy cuerdo para otros, cuando de atender la notaria de Chigorodó se trata, o de andar por la vida apoyando artistas y deportistas, o simplemente vendiendo la buena imagen de su pueblo, Nariño. 

El día de la muerte y la utilización de su sarcófago y las pomposas y faraónicas honras fúnebres previstas con tanta anticipación y de las que tanto se ha hablado, ya vendrá, por ahora el sigue gastando tinta, mucha tinta en los medios de comunicación, convertido en el hombre más popular y más entrevistado de Urabá. 
(Fotos  del álbum familiar  de Ramsès Escobar Henao)

Chigorodó- julio de 2018 

Fèlix Amìn, un luchador que deja huella


Opita de nacimiento urabaense por adopción, este líder social, va dejando amplia huella por donde cruza. En Urabá logró sacar a los platanicultores del anonimato donde estaban relegados. 

Crónicas del camino por: Wilmar Jaramillo Velàsquez


Haciendo trabajo de Campo


Nació en el departamento del Huila seis décadas atrás y desde muy joven asumió su liderazgo social, sobre todo en la parte organizativa, no en vano fue uno de los cofundadores de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y destacado vocero del Sindicato de Trabajadores de Bavaria, empresa cervecera en la que laboró por varios años. 

Siempre beligerante, siempre tomando posiciones de vanguardia en la defensa de los de abajo, los explotados y llevando sobre sus hombros la rabia de los poderosos, que no ahorran esfuerzo alguno para aplastar a quienes se cruzan por su camino 

Estamos hablando de Félix Amín Tovar Tafur, un psicólogo social y comunitario, egresado de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia. 
                                                Por los camino de Còrdoba

Tras su incursión en la política en el Huila fue secretario general de la alcaldía de Neiva, e incluso alcalde encargado, momentos en que las FARC secuestraron al titular del despacho, luego se postuló a la Asamblea de ese departamento, pero por muy pocos votos no fue elegido, hasta entender la imposibilidad de cristalizar sus ideales, de ver la política como un servicio a la comunidad y entonces se hizo a jun lado. 

También en el Huila fue impulsor del grupo Café y Petróleo, una organización social dedicada a la denuncia de los crímenes ambientales ejecutados por la explotación petrolera y la lucha popular, al lado de trabajadores sindicalizados del sector petrolero, en cabeza del periodista, Guillermo Bravo, justamente asesinado por sicarios al servicio de los corruptos en el Huila. 

Bravo era director de la revista Eco Impacto en la cual hacía valientes denuncias, fue Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. 

Con funcionarios  del Ministerio  de Agricultura
 y el señor Alberto Flores, plataniculor

En esta época tanto Félix Amín, como otros sobrevivientes recuerdan que una semana antes del crimen del periodista Guillermo Bravo, los sicarios lo visitaron y le dijeron que se fuera de Neiva, que él era una buena persona, pero que tenían orden de matarlo. El no escuchó y efectivamente lo asesinaron. 

Tiempo después aparecería como secretario de la Cadena de Plátano del Ministerio de Agricultura posición que aprovechó para impulsar diversas organizaciones sociales de productores en todo el país. En este cargo tuvo la oportunidad de conocer de cerca la crisis permanente y nacional que viven los campesinos y transmitirlas al poder central en busca de apoyos y soluciones. 

En la década del 90 llegó a la subregión del Urabá Antioqueño, donde abunda la producción de plátano en minifundios y tras palpar de cerca la forma desordenada en que este gremio se ha movido tradicionalmente, pese a tener el mayor número de hectáreas sembradas y de los miles de empleos generados, se dio a la tarea de impulsar su organización social. 

Su empresa generadora  de empleo: El nuevo reto

Paralelamente hacía parte del Consejo Directivo de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD, donde cumplió una visible tarea en pro de la educación a distancia, como abierto defensor de la formación por este medio, pero cuando el rector de esta institución cambió el rumbo de su cargo, se atornilló en el poder y dio pasos dudosos frente a la responsabilidad asumida, también se hizo a un lado. 

Como la semilla en Urabá ya estaba sembrada puso todo su empeño y conocimiento en la creación de la Federación de Platanicultores de Urabá (Fedeplaur), soñando una organización federada y pluralista en la cual se lograran integrar la mayoría de los pequeños productores de plátano. 

Mediante esta organización los campesinos fueron visibilizados por el gobierno nacional y varios proyectos han sido ejecutados llevando asesoría técnica, capacitación en cultura exportadora, la construcción de empacadoras, cable vías y drenajes, en una jurisdicción que se extendió a poblaciones de Córdoba y el Chocó. 

Pero el talante de un hombre inquieto, considerado por su familia como el padre ejemplar, abuelo, el esposo, el amigo solidario, no le permite quedarse quieto, se le metió en la cabeza, buscarle valor agregado al plátano y abrir mercado en otras regiones y países, y empeñando sus restos financieros y aferrado a los créditos bancarios logró montar en el municipio de Carepa una planta peladora de plátano para ser llevado refrigerado a la ciudad de Medellín. 

El camino està lleno de obstáculos, envidias y críticos 
gratuitos, pero  el hombre no baja la guardia

Luchando contra viento y marea, sumando fracasos y aprendizajes, superando un escollo y encontrando otro, hoy genera alrededor de cien empleos y ha logrado prácticamente lo imposible, mantener los puestos de trabajo y cubrir parte del mercado de una empresa multinacional que procesa el plátano en Medellín. 

Pero como Félix Amín Tovar Tafur no para, ya montó la maquinaria de frituras para seguir dando valor agregado al plátano, por ahora sueña consolidar el mercado regional y seguir explorando mercados internacionales para llevar además yuca y otros productos del campo que hoy tienen gran demanda en Estados Unidos y Europa. 

Toda la operación apenas se está posicionando con grandes riegos de triunfo o de fracaso, pero él va con toda la confianza y la dedicación, más preocupado por los empleos que por su propio bolsillo. 

Como si lo anterior fuera poco, la última hazaña o locura como dicen otros, fue echarse al hombro la campaña de la Colombia Humana en Urabá y parte del Chocó, cuando no había nada construido, cuando todo era problemas, reclamos y desorganización. 

El proyecto està en embrión, pero con 
grandes expectativas y posibilidades

Esa terquedad le permitió un rápido reconocimiento en toda la región y en tiempo record había organización, sedes abiertas, encuentros regionales, publicidad , logística y todo un engranaje que le permitió a Gustavo Petro obtener 84 mil votos en segunda vuelta y convertirse en la gran sorpresa electoral en esta zona, sumados cuatro municipios del Chocó. 

La idea de este luchador social es fortalecer la Urabá Humana Gran Darién, con autonomía, haciendo eco de la descentralización de la que tanto habla la cabeza de la Colombia Humana Gustavo Petro y la experiencia de la anterior campaña en la que Petro obtuvo más de ocho millones de votos, ha sido la gran plataforma y ya han avanzado considerablemente en organización y desarrollo de esta idea. 

Práctico, ejecutor, organizado y hasta terco, así va Félix Amín Tovar Tafur, pisando duro y dejando honda huella por los caminos recorridos. 
Fèlix Amìn Tovar Tafur, el líder social que
 deja  huella por los caminos que cruza


Carepa-Antioquia-Julio de 2018 

Jardín, joya turística de Antioquia


Con dos monumentos nacionales en pleno centro, el municipio de Jardín logró consolidarse como joya turística de Antioquia. Un pueblo bellamente cuidado que le hace honor a su nombre, es un Jardín por donde se mire.

Jardín, joya turística en las -faldas de la Cordillera Occidental 

El municipio  le  hace  honor  a su nombre: un jardín

Crónicas  del Camino Por: Wilmar Jaramillo Velàsquez

                            Su iglesia y su parque, son monumentos nacionales

El municipio de Jardín, situado en el suroeste antioqueño, a 230 kilómetros de Medellín por una carretera en buen estado, convertido hoy en joya turística, anclada en las faldas de la Cordillera, occidental, es el resultado de la sumatoria de voluntades públicas y privadas, todos unidos para convertirlo en una porcelana para los visitantes, que no se cansan de apreciar su belleza. 

Allí todo es bonito, dispuesto para enamorar al viajero, para que vuelva otra vez, para que lleve más turistas, para que le cuente a otros su experiencia y esa ha sido la clave para lograr tamaño éxito en materia turística. Visitar hoy a Jardín es encontrarse con un mundo de paz, relajamiento, tranquilidad y buenos vecinos. 

Jardín quedó enclavado en una montaña sobre las faldas de la Cordillera Occidental, entre los municipios de Andes, Jericó y Támesis, por el norte y al sur con Caldas, hoy tiene una población cercana a los quince mil habitantes y una extensión de 230 kilómetros.

Sus coloridos jardines, son gran atractivo de los turistas

Tanto su parque principal como su basílica de la Inmaculada Concepción de estilo semigótico diseñada por el italiano Giovanni Buscaglione, son monumentos nacionales. 

El parque principal es acogedor, lleno de actividad, es como la sala de recibo del pueblo, allí hay mesas dispuestas para el disfrute al aire libre y carpas para casos de lluvia; es uno de los sitios donde más se concentran los visitantes. 

Su imponente Iglesia, símbolo del catolicismo en el suroeste de Antioquia, cuna de arraigadas tradiciones paisas, es una pieza de arquitectura digna de visitar. Junto al parque, una postal obligatoria para el recuerdo del turista. 

Un pequeño paraíso en las faldas de  la Cordillera Occidental

La historia de este municipio data de 1860, pero fundado en 1863, aunque fue en 1871 cuando se estableció como localidad independiente en calidad de parroquia, y en 1882 Jardín fue erigido municipio por el presiden te del Estado Soberano de Antioquia, Luciano Restrepo. 

El municipio posee dos cables aéreos, uno artesanal y uno moderno, ambos al servicio de los turistas y usados como medio de transporte de los campesinos lugareños. 

Solamente recorriendo sus calles, observando los amplios balcones coloniales adornados con vistosos jardines, minuciosamente cuidados por sus propietarios puede llevar varias horas, por eso el visitante suele programar mínimo un par de días para poder apreciar tanta belleza. 
Los turistas aprovecehan para hacer las fotos  del recuerdo

Jardín tiene sitios obligados para el visitante, uno de ellos la Calle de los Dulces, donde se encuentra una variedad casi que exótica de dulces en todos, los colores y sabores. Un lugar de fácil acceso y en pleno corazón de Jardín. 

Más adelante, a un poco menos de dos kilómetros de la zona urbana se encuentra una truchera, donde el turista hace su propia pesca y allí mismo le preparan su plato preferido, puede disfrutar de unos tragos, refrescos y conocer los estanques, bajo un agradable clima. 

A un lado está la molienda de caña donde realizan en vivo y en directo las faenas de producción de miel y panela, incluso pueden comprar panela. Este es uno de los lugares más visitados y aunque es agradable hacer el trayecto a pie, muchos optan por llegar en su vehículo. 

Sus balcones coloniales  son celosamente cuidados

En el camino a la Truchera hay varios hoteles y hostales con unas zonas verdes y jardines celosamente cuidados, lugares paradisiacos, entre ellos el restaurante El Paraíso, al cual no le habían podido colocar un nombre más apropiado; es justamente eso un pequeño paraíso, rodeado de una belleza natural indescriptible, difícil de narrar en palabras. Sencillamente bello y apacible, todo hecho exclusivamente para descansar, para hacer una pausa en la rutina de la vida. 

Todo el entorno de este municipio es propicio para la fotografía, en si todo el pueblo es una gran postal, pero sus vistas desde diferentes ángulos entusiasman a profesionales y empíricos a realizar diversas tomas. 

Son muchas las características de este municipio para terminar convertido en uno de los centros turísticos más visitados y apetecidos de Antioquia, sus calles son limpias, su gente es de una amabilidad natural, honrada, todos quieren cuidar sus balcones y sembrar jardines, todo está agradablemente dispuesto para atraer turistas, existe una cultura generalizada del turismo como proyecto planificado, nada está hecho al azar. 

Siempre se ha dicho que para hacer turismo se requieren los siguientes elementos fundamentales: Seguridad, adecuados servicios públicos, y vías de comunicación. Todo esto lo conjuga Jardín y de ahí el éxito, sumado al calor de su gente, la educación para recibir a los foráneos y la hospitalidad. 

Pero son muchos los sitios dispuestos en Jardín para recibir al turista, la zona rural también tiene sus atractivos, comunidades indígenas, senderos, cuevas, miradores y toda una amplia oferta para los amantes de la naturaleza. 

                                Instalaciones de la truchera y trapiche panelero

Así que quienes soñaron ayer con un Jardín turístico, en paz y copiosamente visitado por nacionales y extranjeros lo han logrado, hoy están recogiendo los frutos de la cosecha de tanto esfuerzo y dedicación. 

Tampoco es muy común encontrarse con dos monumentos nacionales uno seguido del otro y en Jardín el visitante sale de la iglesia y se encuentra con el enorme parque bellamente cuidado, rodeado de flores como todo en esta población y con su vistosa fuente. 

Todo està  hecho para el turista

Otros Atractivos: 

La Calle de los dulces, o Dulces del Jardín, donde se elaboran los más suculentos dulces como: arequipes, café-moka, chocolate, natural, arracacha, papa, con brevas entre otros, mermeladas, kiwi, mora, fresa, pétalos de rosa entre otras, galletas de café, mantequilla y maní. 

Alto de las Flores, por su espectacular vista 

Las Trucheras y molienda de panela 

Las garruchas y el Charco Corazón 

Cueva del resplandor 

Casa Museo de la Cultura, César Moisés Rojas Peláez, joya arquitectónica colonial americana, construida en 1880. Abierta al público en 2006 

Capilla de Santa Gertrudis en la vereda del mismo nombre, una de las capillas doctrineras más antiguas de Antioquia

Hospital y el Centro de Bienestar del Anciano -Santa Ana 

Museo de Antigüedades de Rosalía Peláez 

Morro Amarillo, donde hay un cementerio indígena

Cristianía: Vereda muy famosa y obligada en un viaje a Jardín, donde todavía habita una comunidad indígena de la familia Docató. También habita hoy día en ese lugar la comunidad indígena Emberá - Chamí. (Apoyo histórico- Wikipedia) 


Jardín Antioquia- Junio de 2018