viernes, 9 de enero de 2015

Editorial: Un año movido por las elecciones

Se nos avecina una jornada electoral bastante movida, polarizada y compleja, pero es allí donde los electores deben poner el ojo y no dejarse llevar, ni por el todo se vale ni por la sarta de promesas que luego sus promotores no están en condiciones de cumplir.

Elegir al mejor no es fácil, la capacidad de mentir de nuestros dirigentes políticos, en su gran mayoría, porque no debemos generalizar, cautiva muchos incautos quienes terminan eligiendo casi siempre a los peores, pero si debemos avanzar en la madurez política, promover e impulsar el voto de opinión, tan pobre por cierto en Urabá, al menos para intentar ir cambiando este perverso modelo político de gobernar a estos municipios, muchos de ellos atrapados y casi que secuestrados por las mafias de diferentes pelambres.

El 2015 será un año convulsionado, bastante movido y polarizado, sobre todo con la presencia de un nuevo actor como el Centro Democrático en la plaza pública, en esta ocasión tras las alcaldías, concejos, gobernación y asamblea, solo invitamos a todos los candidatos a protagonizar un debate limpio, respetuoso y de cara a los electores, dejar a tras las promesas faraónicas, imposibles de cumplir y sujetarse a los presupuestos reales de cada localidad.

El elector también debe aprender a confrontar a sus candidatos, aterrizarlos y ser más participativo para ir mostrando que la comunidad no es tan tonta como ellos creen. Esta es la única forma de ir cambiando la forma de hacer política y esto tiene nombre propio. Educación, hay que leer los programas de gobierno y reclamar seriedad a los dirigentes.

Desde este medio de comunicación ya iniciamos un proceso de participación a los aspirantes a las alcaldías para que presenten públicamente sus propuestas y sean finalmente los electores quienes digan con su voto cuales fueron las iniciativas más serias y realizables, poco a poco iremos mostrando a quienes aspiran gobernar a Urabá, de una manera amplia y pluralista, siempre guardando el respeto por todas las ideas y partidos, como un aporte al fortalecimiento de esta pobre y frágil democracia que vivimos, pero que siempre será mejor que otras fórmulas.

Pero no solamente los electores deben pensar en renovar a sus alcaldes, los concejos municipales deben sufrir un vuelco total, estas corporaciones se han convertido en comités de aplausos a los alcaldes que los compran a punta de contratos y puestos y en otras ocasiones en elementos de chantaje al mandatario para aprobarle sus proyectos, pero el debate, el control político que es su verdadera función constitucional, viene desapareciendo de los escenarios como por arte de magia.

Por eso es tan importante la educación política en la persona, un elector educado no será presa de estos mercaderes de la política y finalmente llevarán a los cargos públicos a verdaderos líderes con vocación de servicio y no a voraces perseguidores del presupuesto público.

Lo único que deseamos es que se adelante un debate civilizado, de ideas y que la política sea pública como debe ser y no encerronas de directorio, mangualas de corrillo para denigrar y descalificar al oponente. El día que logremos algo tan sencillo, pero tan difícil de hacer por parte de nuestros políticos, ese día la democracia, la región y el país habrán ganado mucho terreno.

Las noticias son halagüeñas para Urabá



Por: Wilmar Jaramillo Velásquez


Comenzando la construcción del puerto en Turbo y el ambicioso proyecto vial anunciado por el alto gobierno, no hay duda que el año que iniciamos, será de gran impacto y trascendencia para Urabá.

Urabá ha sido duramente castigada por el centralismo gubernamental, históricamente esta parte de Colombia ha hecho un gran aporte a la economía nacional, no solamente desde la exportación de banano y plátano, sino con la ganadería, la explotación maderera y la pesca, para no citar sino cuatro renglones, sin desconocer su riqueza en minerales y hasta de petróleo como ya está confirmado.

Su principal vía de acceso ha sido gran dilema, una trocha abandonada a su suerte y a la buena de la naturaleza, siempre inclemente, agreste, arisca y rebelde, que no en pocas ocasiones nos ha dejado incomunicados con el resto del país.

Pese al fervor de muchos ciudadanos de Urabá por los ocho años de gobierno del todo se vale, no se puede negar que durante ese lapso esta vía sufrió la peor de sus épocas y el más fatal de los abandonos, la seguridad, caballito de batalla de este mismo mandato y para tristeza de este segmento de la sociedad en Urabá, ha sido más fuerte y consolidada durante la era Santos y las estadísticas las tiene la Policía y la Brigada 17, son irrebatibles en todos los sentidos. Esa seguridad que hoy tenemos es un gran logro para apuntalar todos los demás procesos que están en marcha y el tema que nos ocupa.

Este año que iniciamos será de vital importancia para Urabá, con el proceso vial anunciado, y ya en marcha, el gobierno nacional empieza a pagar la enorme deuda que tiene con este territorio, lo que sumado a la construcción de Puerto Antioquia en Turbo, abrirá grandes puertas al desarrollo regional, sin puerto y sin unas vías adecuadas, esos tratados de libre comercio firmados con diferentes países, no serán más que letra muerta.

Estas dos mega obras serán además generadoras de numerosos puestos de trabajo que tanto necesita esta zona, azotada por un desempleo, mal medido e irresponsablemente manejado por nuestra llamada dirigencia.

La noticia publicada por el periódico El Colombiano, anunciando la aprobación por el Consejo Superior de Política Fiscal, de 8.2 billones de pesos para vías de cuarta generación y que incluyen la vía al Mar-Túnel de Occidente-San Jerónimo-Santafé de Antioquia, la Autopista al Mar-Cañasgordas- Uramita- Mutatá-El Tigre, si bien no generó el interés debido en Urabá, si es una noticia de mucho peso, porque están asegurados los recursos para estos proyectos, sumado al acuerdo entre Invías-La Gobernación de Antioquia y la alcaldía de Medellín para la construcción del túnel del Toyo en sus dos fases previstas, obra que no será construida por concesión.

Todo esto quiere decir, que solamente con estos dos ambiciosos proyectos, a Urabá la espera un año de grandes posibilidades, de mucha proyección y que el gobierno nacional comienza a saldar la deuda con esta región y que nuevos y buenos vientos soplan, a los cuales hay que agregar la firma de los acuerdos de paz con las guerrillas de las FARC y el ELN.