viernes, 9 de enero de 2015

Las noticias son halagüeñas para Urabá



Por: Wilmar Jaramillo Velásquez


Comenzando la construcción del puerto en Turbo y el ambicioso proyecto vial anunciado por el alto gobierno, no hay duda que el año que iniciamos, será de gran impacto y trascendencia para Urabá.

Urabá ha sido duramente castigada por el centralismo gubernamental, históricamente esta parte de Colombia ha hecho un gran aporte a la economía nacional, no solamente desde la exportación de banano y plátano, sino con la ganadería, la explotación maderera y la pesca, para no citar sino cuatro renglones, sin desconocer su riqueza en minerales y hasta de petróleo como ya está confirmado.

Su principal vía de acceso ha sido gran dilema, una trocha abandonada a su suerte y a la buena de la naturaleza, siempre inclemente, agreste, arisca y rebelde, que no en pocas ocasiones nos ha dejado incomunicados con el resto del país.

Pese al fervor de muchos ciudadanos de Urabá por los ocho años de gobierno del todo se vale, no se puede negar que durante ese lapso esta vía sufrió la peor de sus épocas y el más fatal de los abandonos, la seguridad, caballito de batalla de este mismo mandato y para tristeza de este segmento de la sociedad en Urabá, ha sido más fuerte y consolidada durante la era Santos y las estadísticas las tiene la Policía y la Brigada 17, son irrebatibles en todos los sentidos. Esa seguridad que hoy tenemos es un gran logro para apuntalar todos los demás procesos que están en marcha y el tema que nos ocupa.

Este año que iniciamos será de vital importancia para Urabá, con el proceso vial anunciado, y ya en marcha, el gobierno nacional empieza a pagar la enorme deuda que tiene con este territorio, lo que sumado a la construcción de Puerto Antioquia en Turbo, abrirá grandes puertas al desarrollo regional, sin puerto y sin unas vías adecuadas, esos tratados de libre comercio firmados con diferentes países, no serán más que letra muerta.

Estas dos mega obras serán además generadoras de numerosos puestos de trabajo que tanto necesita esta zona, azotada por un desempleo, mal medido e irresponsablemente manejado por nuestra llamada dirigencia.

La noticia publicada por el periódico El Colombiano, anunciando la aprobación por el Consejo Superior de Política Fiscal, de 8.2 billones de pesos para vías de cuarta generación y que incluyen la vía al Mar-Túnel de Occidente-San Jerónimo-Santafé de Antioquia, la Autopista al Mar-Cañasgordas- Uramita- Mutatá-El Tigre, si bien no generó el interés debido en Urabá, si es una noticia de mucho peso, porque están asegurados los recursos para estos proyectos, sumado al acuerdo entre Invías-La Gobernación de Antioquia y la alcaldía de Medellín para la construcción del túnel del Toyo en sus dos fases previstas, obra que no será construida por concesión.

Todo esto quiere decir, que solamente con estos dos ambiciosos proyectos, a Urabá la espera un año de grandes posibilidades, de mucha proyección y que el gobierno nacional comienza a saldar la deuda con esta región y que nuevos y buenos vientos soplan, a los cuales hay que agregar la firma de los acuerdos de paz con las guerrillas de las FARC y el ELN.