sábado, 15 de junio de 2019

Mi hijo escribió mi propia crónica

Emotiva presentación de mi libro Crónicas del Camino Tomo II, por parte de mi hijo Wilmar, quien hizo un crudo relato de los pasajes más importantes de mi existencia, lo cual me llena de orgullo y compromiso con la sociedad y la familia. 

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez-columnista EL PREGONERO DEL DARIÈN

Cual sería mi sorpresa el pasado 31 de mayo cuando nos aprestábamos a la conmemoración de los quince años de la fundación de nuestro periódico EL PREGONERO DEL DARIÈN y la presentación de mi libro Crónicas del Camino Tomo II, esta última parte a cargo de mi hijo, Wilmar Jaramillo Gaitán quien terminó escribiendo mi propia crónica. 

Seguramente son hechos banales, sin importancia para la mayoría de los lectores, pero para mí encierran momentos de gran relevancia, los cuales no solamente fortalecen mi carácter y temple, sino que afinan mi compromiso familiar. 

Mi hijo que de paso sea dicho, es un hombre consagrado a la academia, psicólogo de profesión y especialista en educación, con magníficas relaciones profesionales y humanas con el estudiantado, hijo, padre y esposo ejemplar, fue narrando una a una todas mis peripecias en el trasegar por este mundo, cruel a ratos, pero lleno de posibilidades y gratos momentos en la mayor parte del tiempo vivido. 

Terminó relatando, desde la estrechez económica en la casa de la infancia, la temprana partida de mi padre y las peripecias de un puñado de hijos, todos adolescentes para sobrevivir, sin un empleo, sin una moneda en el bolsillo. 

Tal vez la más dramática y que me marcaría de por vida, cuando me expulsaron de un colegio, no por mal comportamiento o mal estudiante, sino por no tener un uniforme para educación física, narró la experiencia de mi trabajo de fundidor de metales, cuando me dediqué a la fabricación de utensilios de aluminio, cuando ingresé como vigilante a un periódico en la ciudad de Pereira y como en los ratos que podía robarle al oficio, me dedicaba a escribir y como desde ese escenario escribí un cuento que resultó  ganador en un concurso departamental. 

Cargado de emoción explicó que desde ese momento, me pasaron a la planta de redacción de dicho periódico, allí ocupé varios cargos, hasta el ingreso a la universidad donde, logré obtener el título de comunicador social periodista, convirtiéndome en el único de los siete hermanos, en haber logrado concluir una carrera profesional. 

Fue grato para mí, ver a mi hijo relatar con orgullo los pasos nada fáciles de su padre, le agregó con toda generosidad mi función de padre y de abuelo, lo hizo con la sinceridad del hombre que tiene la certeza de lo que está diciendo. 

Valoro mucho la remembranza de mi padre José, quien nos dejó impreso el sello de la honradez, la responsabilidad, el amor por el trabajo, que fueron los mismos valores que le he transmitido a él y desde luego a Natalia, la lucha y el rechazo a la opresión, a la injusticia, la solidaridad y el gran placer que significa dar, dar sin interés, sin protagonismo, lo mismo que espero, ellos le transmitan a mis nietos, Santiago Nicolás y Matías. 

Con esto, uno diría que valió la pena el tránsito por este mundo, legar una semilla fecunda, siempre en pro de la humanidad, desde las áreas en que nos desempeñemos. 
No me avergüenza para nada mis raíces humildes, ni el pasado vivido, por eso la emotividad cuando mi hijo, hizo en público estas revelaciones totalmente desconocidas por mis amigos y mis críticos. 

Lo único que no aprendí fue a robar, hacerle travesías y saltarme la ley para hacer negocios personales, a buscar la plata fácil, y por eso me han calificado hasta de tonto, pero preferí pasar por tonto, no por ladrón y hoy escuchar en vida las palabras alentadoras de mi hijo, ser su referente, caminar tranquilo por los lugares más azarosos e inhóspitos por los que he transitado, sin temor a que me pasen cuentas de cobro por mis acciones. Esa tranquilidad es invaluable, no se tasa en metálico porque son fortalezas del alma. Gracias Hijo, yo también estoy orgullo de usted. 

Juan Gonzalo Lalinde y la filantropía

Atrincherado en su cuartel general en el Bulevar del Campus de la UPB, este hombre que se negó a jubilarse, entrega extenuantes jornadas a construir país desde las pequeñas acciones.


Juan Gonzalo Lalinde Herrera 

Crónicas del Camino por. 
Wilmar Jaramillo Velàsquez 
para EL PREGONERO DEL DARIÈN 
Edición: Kenia Salazar Muñoz. 

La cita estaba prevista en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, yo aspiraba llegar a una suntuosa oficina en el corazón de la academia paìsa, y por el camino me imaginaba un poco al personaje, además de ir hilando algunas preguntas que le haría. 

Llegué a la portería del alma mater en el barrio Laureles, hay movimiento de tierra y maquinaria pesada, están remodelando y modernizando algunos edificios, me registré y me dirigí al Bulevar del Campus, un poco desorientado, firme en mi propósito de escribir algo sobre el hombre que lleva una década apoyando escuelas en apartados lugares del país, apoyado en un grupo de voluntarios. Filantropía pura antioqueña, pero no la traqueta, la decente.
 En su centro de operaciones en el Campus
 de la UPB, con varios voluntarios. 

El día estaba arrugado por efecto de la ola invernal que azota todo el país, la universidad está surcada de enormes árboles y amplias zonas verdes, pájaros diversos saltan y cantan, mientras que estudiantes y académicos cruzan raudos por los senderos. 

Llamé a mi interlocutor quien me orientó con una voz grave y firme. “Estoy al frente de Coco Melón” una cafetería de las tantas que funcionan en el Bulevar. 

En efecto, allí estaba mi personaje, tal como lo había visto en fotografías, se puso de pie y me invitó a seguir, así me encontré frente a frente con Gonzalo Lalinde Herrera, uno de los últimos reductos de la filantropía, y para más señas un enamorado de la educación y sin mucho preámbulo, nos enfrascamos en un desordenado diálogo, hablando de todo un poco. 
A Juan Gonzalo nunca no lo 
abandona su libreta de apuntes 

Con muy menos cabello sobre su cabeza que hace veinte años, su clásica sonrisa y sus vivaces ojos, el dominio de la palabra y el conocimiento acumulado en años, me demostró en pocos minutos, que es uno de los hombres que más conoce de historia y geografía en Colombia. 

Ha escudriñado el país palmo a palmo, lo ha recorrido en carro, en burro, en bicicleta, en barcos, chalupas, en avión, en moto , a pie y hasta en culebra, como dice jocosamente, porque nada lo detiene a la hora de emprender un viaje, no solamente tiene alma, sino espíritu de andariego, aprendió algo de culebrero, palabrero y hasta cuentero, en sus innumerables recorridos por la patria olvidada, la otra Colombia que es la que le gusta visitar, la que no tiene escuelas ni bibliotecas, porque es allí donde planta su semilla, es allí donde está su reto de dotar de bibliotecas, de llevar computadores, bicicletas y hasta teléfonos que le piden ciudadanos tragados por la manigua y la pereza estatal. 

En su flamante oficina del Bulevar 

Juan Gonzalo es un ingeniero mecánico, empresario y vendedor de maquinaria industrial, nueva y usada, jubilado hace diez años, quien hoy se dedica  hacer país desde una mesa en el Bulevar del Campus universitario de la UPB en Medellín. 

No lo encontré en una suntuosa oficina como esperaba, sino en el despacho más inverosímil que uno pueda imaginarse, sentado con un grupo de sus voluntarios o cooperantes, rodeado de libros y piezas de computadores listos para armar y despachar para la selva. 

Lo más insólito es que a un lado del cuartel general, del centro de operaciones de estos quijotes, está ubicada una alcancía, un tarro plástico, en el cual amigos, vecinos y visitantes de la universidad depositan monedas y hasta billetes. Esta es la columna vertebral de las finanzas de este proyecto. 

Acá la columna vertebral de
 las finanzas. Una alcancía. 

Cada que completan un computador, una caja de libros o consiguen una bicicleta para el envío, entonces acuden a la alcancía para pagar los despachos. Así funciona esta iniciativa, que no recibe apoyos ni recursos estatales, ni de ninguna otra índole distinta a los recaudos de la alcancía y la buena voluntad de los integrantes del grupo. 

“Cuando yo me jubilé, empecé a buscar a todos los jubilados del país y salí traumatizado, a los dos meses, encontré a los jubilados con todo el poder del mundo, con 5 o 6 carreras sentados en un granero, en una tienda, hablando carajadas, entonces me vine a la universidad, decía, yo tengo 60 años estoy vivo, y yo no puedo sentarme con unos jubilados hablar maricadas, me vine para la universidad y llevo 10 años sentado en esta mesa haciendo país, aquí nació “La Sueñomotora”, el nombre que le dimos a este grupo de amigos” contó con toda serenidad. 

El proyecto no tenía ningún conocimiento del país, fue cuando el escritor Memo Ángel, egresado de la Bolivariana, le dijo que se pusiera a estudiar historia y geografía. 

Fue así como se fue familiarizando con palabras como exclusión, pobreza, guerra, inequidad y comenzó a conocer el país por todos los puntos cardinales y al conocer el país comenzó a actuar sobre él. 
Sobre un caballo también vamos al monte, pero a llevar libros. 

“Entonces dije yo, cómo hago siendo un personaje sin poder político, ni económico, ni social, ayudar a transformar este país; muy fácil y empecé a identificar por dónde me iba a pegar, como yo fui vendedor toda la vida y negociante, me quedaba muy fácil, encontré que la solución era impactar sobre la educación rural y en eso estamos montados” no explicó. 

Al identificar la exclusión y la inequidad, se dedicó combatirlas para mejorar el país, escogió, la educación por que como Harold Pinter, considera que con la educación se combaten todos los males de la sociedad, aunque reconoce que el origen de todos los conflictos en Colombia, es la tenencia de la tierra. 

Dentro de sus estudios y análisis, Juan Gonzalo Lalinde encontró el triángulo de la pobreza en Antioquia, lo comprende los municipios de Arboletes, Murindó y Campamento y comenzaron a trabajar sobre ellos, pero hoy están en todo el país. Su medio de comunicación: las redes sociales, WhatsApp y el Facebook. 

La comunidad indígena cuenta y mucho. 

“En “La Sueñomotora”, no hay sueldo no hay honorarios, no hay nada, aquí todo el mundo invita a tomar café, invita almorzar, todo se maneja con una alcancía y con la amistad, solamente con la amistad” 

“Me siento Muy feliz porque cuando veo que soy capaz de montar una biblioteca en una escuela a 18 horas de Antioquia o de esta mesa, que hay que montar en caballo en lancha en burro y en culebra, para llegar y ver que un maestro por WhatsApp; porque allá no hay señal de internet, le manda a uno la fotografía de la escuela y decir que en esa escuela en 30 años no habían llegado libros, eso es como si yo me hubiera ganado la lotería, entonces todo esto se maneja a punto de autoestima. Yo soy un hombre millonario en este momento a punta de autoestima” 

“La Sueñomotora” impacta lugares donde el gobierno ni la sociedad llegan, tienen un programa que se llama “Fronteras Olvidadas. 

Juan Gonzalo Lalinde Herrera se hizo lector ya adulto, profesional y se lamenta que en Colombia se enseñe a leer a Nietzsche, Schopenhauer, pero que alguien que vive en Antioquia, no sabe quién fue Pedro Justo Berrío, y por eso su gran preocupación y recomendación es leer la historia y la geografía de Colombia. 

También es un enamorado de la paz, votó por el sí, dice que sin paz no hay salvación y se lamenta que haya gente que viva y le interese la guerra, se considera un hombre nuevo, de diez años, que cambió, que ya no llega a un pueblo a conseguir plata, tomar aguardiente o bailar porro con las amigas, sino averiguar dónde está la biblioteca, donde está el escritor del pueblo, averiguar que necesidades tienen y qué puede hacer por ese territorio, por el país; recuerda que él pudo estudiar geografía e historia que sabe leer el territorio, lo olfatea, lo mira, lo huele, lo toca, lo soba. 

Juan Gonzalo aclara que se trata de un proyecto de la sociedad, sin posición política, ni religiosa que está haciendo país y que “cuando usted hace cosas buenas hay gente que no le gusta, pero hay otras que sí, entonces siempre hay una contra tensión, cualquier cosa que usted haga, en el mundo tiene contra tensiones” 

                                             La alegría de dar, sin esperar recibir.

Pero la satisfacción más grande este hombre nacido en Medellín, que maneja su proyecto con un teléfono y una alcancía, es cuando le llegan las fotos de las bibliotecas y los computadores ya instalados. Las entregas las hacen sin formalismos, no tienen que firmar convenios ni compromisos, no hay condiciones, es un proyecto de confianza, de fe, de esperanza de credibilidad, directamente con los profesores, los dirigentes comunales o líderes sociales. 

Tampoco se piensan formalizar en una organización social, por temor al estado alcabalero, a la DIAN, que después no los deja trabajar, por ahora seguirán manejando el proyecto a punta de cuento, de amistad, con la alcancía, con colectas de dos mil o cinco mil pesos, cuando se ven en apuros para enviar libros o computadores. “Lo cierto es que cuando me llagan fotos de escuelas y bibliotecas, con los libros bien dispuestos y los computadores instalados, es como si me hubiese ganado la lotería” dice sin ocular una sonrisa de satisfacción. 

Si bien todas las historias en las rutas de Juan Gonzalo, han terminado con un final feliz, recuerda la ocasión en que le llegaron al hotel de un pueblo devorado por la selva y el olvido, para decirle que un hombre armado lo requería de parte del “patrón”, por haber ingresado a la zona sin permiso, pero después de un intercambio de palabras, explicó su misión, el objetivo de su viaje, su labor de apoyar escuelas rurales, de llevar mapas para estudiar la historia de Colombia, de confirmar en el terreno las rutas de colonizadores, de alemanes y americanos por las rutas del Atrato, le ofrecieron apoyo, transporte hasta en caballo y guías de seguridad. 

Llegó a conocer tan bien el país, que cuando se encuentra en pueblos y veredas lejanas, e inicia un diálogo con los lugareños, termina corchándolos al hablar de sus ríos, sus veredas y sus lugares comunes. 
                                     El libre pensamiento y Juan Gonzalo Lalinde

Se hace tarde, ya vamos para el segundo café, le he trastocado la agenda a Juan Gonzalo, otras personas esperan para entregarle libros, coordinar envío de materiales y computadores, para armar otros equipos, para reparar una bicicleta y enviarla al campo, o simplemente para intercambiar ideas. 

Es pasado el mediodía y la oficina de Juan Gonzalo está en todo su furor, me da un abrazo y me despide con su voz firme y su icónica sonrisa, tal vez la más conocida en este Campus, al menos en la última década. 

Para finalizar, Juan Gonzalo advierte que el futuro del país está en el campo, en la educación, en llevar libros a las escuelas rurales, computadores, que hay que recuperar el campo agrícola, no el ganadero y les deja este mensaje a los jóvenes: 

“Necesitamos una nueva clase social, una sociedad civil consciente, un muchacho que estudie historia y geografía de Colombia, y que empiece a soñar con un país nuevo y que haga pequeñas cosas, en su barrio, primero cambiar su familia, la carretera y empezar a mirar, olfatear los problemas de su familia, de su parque” 

Estudiar historia y geografía de Colombia, son las recomendaciones de este hombre, quien lidera un grupo de voluntarios para apoyar la educación, en lugares olvidados por el estado y la sociedad. 

Junio de 2019- Campus de la UPB-Medellín 



jueves, 23 de mayo de 2019

Una mujer quiere gobernar Chigorodó

Basada en tres estrategias fundamentales, la abogada Tulia Irene Ruiz García busca el respaldo del pueblo. 

Tulia Irene Ruiz García

Haciendo eco en tres ejes centrarles; lucha contra la corrupción y transparencia efectiva, la defensa de los ecosistemas y medio ambiente en general, además del desarrollo de políticas públicas reales para hacerle frente a la problemática de los jóvenes en riesgo de Chigorodó, la abogada Tulia Irene Ruiz García prende motores en busca de la alcaldía de esta población. 

“Creo que debemos recuperar las instituciones del municipio, como la Empresa de Aseo, el Hospital María Auxiliadora, las secretarías de despacho y volcarlas al servicio de la comunidad, que trabajemos con transparencia, que sea la gente del pueblo, la que esté al frente de esas instituciones; en el municipio tenemos personas demasiado capacitadas y con experiencia pero a muchos nos ha tocado salir a trabajar a otros municipios porque en el nuestro no nos dan oportunidad, creo que si somos del pueblo y tenemos sentido de pertenencia, podemos empezar a darle un giro real al municipio” dijo la precandidata del Centro Democrático. 

También mostró su preocupación por las grandes sumas de dinero que están invirtiendo en esta campaña, porque según ella, luego llegan al cargo es a pagar compromisos y se olvidan de la comunidad. 

“Durante las caminatas que hacemos por el municipio uno evidencia qué hay demasiadas necesidades, o sea, hay gente que en sus viviendas requieren urgentemente que hayan unos mejoramientos de vivienda en sitio propio, hay gente que literalmente no tiene como comer, el municipio tiene muchos problemas de empleabilidad, hay demasiadas falencias y no sé, no se evidencia uno como se invierten los recursos, los adultos mayores desatendidos, totalmente desamparados, es mucho lo que se tiene que hacer, pero lo importante es que la plata del municipio se invierta en lo que realmente se necesita y bien invertida” Agregó. 

“Tenemos que enfatizar mucho con los jóvenes en conflicto, como rodeamos las familias de estos muchachos, cómo les damos oportunidades a través del deporte, la cultura, la recreación, retomar las instituciones , una Casa de la Cultura que haga eventos permanentes, que le dé participación y que tenga a los niños y los jóvenes ocupados, un kínder que haga unas escuelas zonales deportivas, que los tengamos ocupados, darles oportunidades de vida a los jóvenes a los niños , rodearlos a los que están en conflicto para ver cómo podemos sacarlos de ese mundo pero obviamente escuchándolos a ellos y sabiendo que es lo que ellos quieren no imponiéndoles nada, además mirar como los vinculamos a unas unidades productivas” explicó. 

"En Chigorodò hay basuras  por  donde uno pasa"

“Para mi es importante empezar a trabajar el tema ambiental desde varios aspectos hoy tenemos el problema con la Empresa de Aseo, con la recolección de basuras, con un parque automotor deficiente, eso está colapsado, por donde usted ande encuentra la cantidad de basuras y la gente quejándose por la recolección de las mismas; tenemos el problema del Río, tenemos que empezar a trabajar mucho la reforestación, la gente, que los niños sean guardianes del medio ambiente, tenemos que empezar a trabajar en los problemas de vertimiento y a trabajar de la mando con Corpourabá, con Aguas Regionales y entre toda la comunidad empezar a mirar cómo vamos a manejar este problema del Río.” Argumentó. 

“Finalmente quiero decirle al pueblo de Chigorodó, que volvamos a creer en las personas que estamos liderando una política sana, los invito a que crean en este proyecto, soy una chigorodoseña que está convencida que necesitamos es que llegue alguien a la alcaldía que sea del pueblo, que lo quiera, que quiera trabajar por esa juventud, por esa población vulnerable y necesitada, que la política no es mala, que la política la vivimos a diario” 

Abogada especializada: 

La precandidata está a la espera de resolver el tema del aval, para hundirle el acelerador a su campaña, por ahora ha programado un recorrido casa a casa, barrio por barrio, respondiendo inquietudes de los ciudadanos y explicando las bases de un eventual gobierno suyo. 

“Nosotros queremos trabajar un presupuesto realmente participativo, porque los que vemos es mucho discurso, mucha demagogia alrededor de este tema, pero a la ahora de armar los presupuestos y sus ejecuciones la realidad es otra muy distinta”, explicó. 

La señora Tulia Irene Ruiz García, es abogada de profesión con una especialización en derecho administrativo y en contratación estatal y ha ocupado varios cargos públicos, entre ellos secretaria de gobierno de su municipio y manifiesta que desde niña sueña con ser alcaldesa de Chigorodó, para lo cual trabaja sin tregua desde diferentes escenarios.

El calvario de la restitución

El ambiente estaba muy tenso, ya dos patrullas policiales han sido atacadas por los ejércitos anti restitución en Urabá, con saldo crítico para la institución y la víspera en el Catatumbo otra unidad policial había sido violentada. 
La Juez del Juzgado Primero de Restitución de
 Tierras de Quibdó, Natalia Gamez y su 
secretario, Yonnier Mosquera, montaron su despacho. 

*Bajo fuertes medidas de seguridad la Juez Primera Especializada de Restitución de Tierras de Quibdó, llegó con la única misión de entregar las escrituras a los campesinos restituidos.

*En dos años vence la ley de tierras y no se ha restituido el 5% de los predios en reclamación, dice la Fundación Forjando Futuros. 

*El tema de la seguridad se ha convertido en el más álgido frente a la restitución, los ataques a la fuerza pública van en aumento. 

Crónicas del Camino Por: Wilmar Jaramillo Velásquez.- de EL PREGONERO DEL DARIÈN

Uno a uno fueron firmando 

Vereda-Guacamayas- municipio de Turbo Antioquia-mayo de 2019- La Comisión judicial llegada al Urabá Antioqueño proveniente del departamento del Chocó, estaba lista para salir en la madrugada del martes 14 de mayo hacia la vereda Guacamayas, un territorio en litigio entre los departamentos de Antioquia y Chocó, allí tenían previsto, la entrega de los títulos de propiedad a varias familias restituidas. 

Sin embargo la comisión no salió en el tiempo previsto y fue aplazada para el día siguiente, en medio de las especulaciones sobre las dificultades de seguridad para ingresar a la zona. 
De nuevo propietarios 

Pero es que no es para menos, la víspera una comisión vinculada con la restitución de tierras fue atacada con explosivos en el Catatumbo, en Tibú, Norte de Santander, dos personas fueron asesinadas y tanto el juez del caso como su secretario resultaron heridos durante el ataque. 

Y como si algo faltara en este calvario en que se ha convertido el proceso de restitución de tierras en Colombia, en Urabá aún están frescos en la memoria de sus ciudadanos dos violentos ataques contra la fuerza pública, el primero realizado en abril de 2018, en zona intermedia de la vereda El Tomate de San Pedro de Urabá, donde ocho uniformados fueron asesinados durante un atentado dinamitero, justamente cuando una comisión se dirigía para atender un caso de restitución. 
Llegó el anhelado momento 

Y el más reciente en zona rural del municipio de Mutatá cuando en un hecho similar, otra patrulla fue emboscada, con saldo de cuatro policías heridos, en hechos corridos en abril del año en curso. 

De ahí la tensión y el nerviosismo de todos los actores en estos procesos y los fuertes operativos de seguridad para garantizar la integridad de las comisiones. 

La nutrida comitiva, estaba integrada por la autoridad judicial, abogados de los campesinos, cooperantes nacionales e internacionales, periodistas de distintos medios de información y un número considerado de la fuerza pública y escoltas. Encabezados por la Fundación Forjando Futuros, representante y acompañante de los restituidos.
Una década de luchas 

Concentrados todos en el municipio de Apartadó, finalmente optaron por partir en la madrugada del miércoles quince de mayo en una caravana que involucraba una veintena de automotores, casi todos camionetas blindadas y vehículos de la Policía Nacional. 

La madrugada se tornó helada, la ola invernal ha llegado a la zona de Urabá, la caravana comenzó su desplazamiento hacia el municipio de Carepa y luego hasta el sitio conocido como El Tigre, en jurisdicción de Chigorodó, es una autopista nueva en muy buenas condiciones, pero ya en El Tigre se bifurca por una vía destapada la cal ya siente el rigor de las lluvias. 
Ahora sí, título en mano y a trabajar 

Antes del amanecer se desplomó un diluvio, acompañado de truenos y rayos implacables que obstruían la visibilidad de los conductores y castigaba sin piedad a varios policías que se desplazaban estoicamente en motos y platones de camionetas al descubierto. La caravana no se detenía, se movía lenta pero proseguía, sorteando, huecos, charcos, e improvisados puentes de madera. 

La zona de es una enorme planicie propia para las inundaciones, donde hoy prosperan grandes y medianas ganaderías dedicadas a la explotación de búfalos, pequeños hatos lecheros y gran producción de madera, intercalada con agricultura de pan coger, sobre todo plátano, yuca y arroz. 

Pese a lo que falta, es un gran logro 

Sobre la marcha se cruzan icónicos lugares, marcados como mojones en la historia reciente de Colombia, por la violencia, por el despojo de tierras, tales como, Macondo, Barranquillita, Blanquiceth, Nuevo Oriente, hasta llegar a Guacamayas. Territorios también muy movidos en los medios de comunicación, tras la disputa, territorial surgida entre Antioquia y Chocó, la cual aún no se resuelve. 

Uno de los hombres de seguridad fuertemente armado, afirma que “mientras se limpian un ojo puede llover plomo, pero que hay un dispositivo de seguridad muy fuerte por que desde la víspera el Ejército aseguró la zona”. La clave está en no dar papaya , estar alerta, segundo a segundo, recalcó el veterano militar. 
Hasta que llegó la justicia 

Amaneció, pero el sol tan radiante y propio de estos lugares no se asomó, era una madrugada fría, lánguida, pasada por agua tampoco surgió el tradicional canto de los pájaros mañaneros, ni el ruido ronco y seco de las emblemáticas guacamayas de la zona. 

Eran las seis de la mañana y ya la comisión estaba en el lugar de la diligencia judicial, la lluvia había amainado un poco, pero los terrenos estaban anegados. 

En una improvisada casa campesina de madera , cubierta por hojas de zinc, con el piso en tierra, pero guarecidos de la lluvia, la Juez, del Juzgado Primero de Restitución de Tierras de Quibdó, Natalia Gamez y su secretario Yonnier Mosquera, montaron su despacho y comenzaron la diligencia que los convocaba: Restituir varios predios a campesinos quienes demostraron ante las autoridades que habían sido despojados. 

Entusiasmadas las familias, recibieron sus títulos 

Como ya el camino judicial había sido recorrido, bajo otro calvario de los despojados, de despacho judicial en despacho judicial, y ya la propia Corte Suprema de Justicia había fallado en favor de los reclamantes, entonces la juez, que había sido comisionada para la diligencia explicó los alcances de la sentencia y entregó los títulos a los propietarios, llamando de paso a las autoridades para que garanticen la seguridad y los derechos de los restablecidos en estos territorios. 

Los terrenos restituidos a las primeras ocho familias componen unas 600 hectáreas, ubicadas entre los municipios de Mutatá y Turbo. 

Simple y llanamente se trató de dar cumplimiento de la sentencia emitida el pasado 11 de diciembre por la Corte Suprema de Justicia, a través de la cual ordenó “la restitución material y jurídica” de los predios Villa Fanny, Fabiola, Carmen Alicia, Santa María, Santa Fe, No hay como Dios, Deja que Digan, El Descanso, Fundación, Fundación I, Fundación II y La Candelaria. 
El abogado Gerardo Vega, explica el camino recorrido 

Comienza así a concluir una maratónica carrera por los estrados judiciales, que lleva una década y en la cual, los reclamantes fueron calificados y acusados de invasores y falsos reclamantes, pero que al final del camino la justicia les dio la razón. 

Ahora las dificultades no paran, el abogado Gerardo Vega, vocero de la Fundación Forjando Futuros, organización social que lidera con los campesinos la reclamación, ha mostrado su preocupación ya que faltan solo dos años para que termine la vigencia de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras (Ley 1448 de 2011), pese a que aún no se ha alcanzado ni siquiera el 5% de la meta en restitución en la región de Urabá, de 6.824 solicitudes de restitución presentadas, tan solo 163 tienen sentencias dictadas por jueces, explicó el señor Vega, anunciando de paso una iniciativa para llevar al Congreso de la República, con el fin de ampliar la vigencia de dicha ley. 
Aún con rostros de preocupación, 
los restituidos llegan por sus escrituras 

Vega Medina, al dialogar con los campesinos restituidos y frente a los medios de prensa, también hizo un llamado a las instituciones del Estado para que les brinden garantías de seguridad necesarias para la permanencia en la zona y la protección de sus líderes; además, que el proceso de restitución esté acompañado de proyectos productivos. 

Cruza el medio día, la diligencia ha terminado, el invierno da una tregua, las delegaciones entre las que figuran el IPC, La Comisión Intereclesial, la Comisión Colombiana de Juristas, la Corporación Justicia y Libertad, la Fundación Forjando Futuros, la delegación judicial de Quibdó y los periodistas se apresuran a salir, atrás quedan ocho propietarios con escritura en mano, bajo una alegría confusa, porque aún el futuro es incierto. 
La seguridad alerta 

Restituidos: 

Carlos Yamid Páez Díaz: “Hoy es un día de mucha alegría, porque pudimos lograr un objetivo de más de diez años, donde muchas personas quedaron muertas en el camino en esta lucha, otros salieron del país, pero hoy le damos gracias a Dios y a la Fundación Forjando Futuros, en cabeza del doctor Gerardo Vega, quien siempre creyó, siempre confió en el proceso, hoy nos entregan el título del predio, La Candelaria, que son 178 hectáreas con mil 200 metros, estamos sembrando, arroz, yuca maíz , hay ganado, sin embargo hay empresarios como Jaime Uribe y Arley Muñoz,
quienes siguen intimidando campesinos con la destrucción de cercas , daños de cultivos, quemas de casas, con el fin de que la gente deje de reclamar o tome la decisión de irse del territorio, un territorio que está protegido por el Juzgado de Primero de Restitución de Tierras de Quibdó , desde el 11 de noviembre de 2014, para que las personas que retornaron sin acompañamiento institucional se queden en el predio hasta que haya una decisión de fondo, son más 600 familias que retornaron sin ese acompañamiento institucional y esas familias están siendo amenazadas, para que no sigan el proceso de restitución, entonces aspiramos que con esta entrega de escrituras, cesen este tipo de persecuciones” 

El caso de Carlos Yamid Páez, es de alegría y tristeza, ya que su padre, Víctor Páez Medrano, quien había iniciado el proceso de restitución, recién ha fallecido, sin ver los resultados del esfuerzo y le correspondió a él en nombre de la familia recibir la finca, sumado a unos veinte reclamantes más que ha sido asesinados en Urabá, durante estos largos procesos, de acuerdo con la misma Fundación Forjando Futuros. 

Vidal Durán Jiménez: “Gracia a Dios muy contento, muy agradecido, me restituyeron 60 hectáreas con cuatro mil metros, están en potreros, tengo ganado, plátano, maicito papoche, estoy reclamando desde el año 2008,
al comienzo mucho problema con el cliente que estaba cuidando, pero de la noche a la mañana que se fue, no hemos tenido más problemas, estamos trabajando tranquilamente, espero que los que faltan por restituir, tengan paciencia y le rueguen a Dios, que las cosas se den, que sigamos adelante” 

Al día siguiente los reclamantes fueron reunidos en el parque de los Encuentros de Apartadó, para una integración, actos cargados de simbolismo, diálogo con los cooperantes y para grabar en directo un programa de televisión que visibilice su situación. 
Sorteando improvisados puentes de madera 

La fuerza pública fue castigada por un fuerte aguacero 
Ya bajo la sombra grabando un programa de televisión 
En el Parque de Los Encuentros con los Cooperantes 

miércoles, 22 de mayo de 2019

Obligaciones de hijos con los padres

Los alimentos comprenden lo imprescindible para la nutrición, habitación, vestuario, afiliación al sistema general de seguridad social en salud, recreación y cultura.


Adriana Jiménez Cifuentes

Hijos tienen la obligación de aportar alimentos a sus padres 

Por: Adri
ana Jiménez Cifuentes  -Columnista EL PREGONERO DEL DARIÈN 

derechosocialregional@gmail.com

Dentro de las personas a las que por ley se deben alimentos, el artículo 411 del Código Civil incluye a los ascendientes, estos es, a los padres, quienes pueden reclamar respecto de sus hijos, la fijación y pago de una cuota de alimentos. El monto y los requisitos necesarios para la fijación de los alimentos, son los mismos que se tienen en cuenta para establecerlos a favor de los hijos: el parentesco, encontrarse en estado de necesidad por no poderse procurar su propio sustento, y la capacidad económica del obligado a aportarlos. La obligación de los hijos de proveer alimentos a favor de sus padres, se sustenta además, en el deber de solidaridad que el Código Civil en su artículo 251 impone a los hijos, de cuidarlos en su ancianidad, en el estado de demencia, y en todas las circunstancias de la vida en que necesitaren su auxilio. Imposición que fue reforzada por el artículo 9 de la Ley 1850 de 2017, la cual establece el derecho que tienen los adultos mayores de recibir alimentos, el contenido de los mismos, la forma de reclamarlos de quien tiene la obligación de proporcionarlos y la autoridad competente para garantizar su cumplimiento. Al respecto la norma en cita dispone: “Derecho a los alimentos. Las personas adultas mayores tienen derecho a los alimentos y demás medios para su mantenimiento físico, psicológico, espiritual, moral, cultural y social. Serán proporcionados por quienes se encuentran obligados de acuerdo con la ley y su capacidad económica. Los alimentos comprenden lo imprescindible para la nutrición, habitación, vestuario, afiliación al sistema general de seguridad social en salud, recreación y cultura, participación y, en general, todo lo que es necesario para el soporte emocional y la vida autónoma y digna de las personas adultas mayores. En virtud de lo anterior, corresponderá a los Comisarios de Familia respecto de las personas adultas mayores, en caso de no lograr la conciliación, fijar cuota provisional de alimentos. Cumplido este procedimiento el Comisario de Familia deberá remitir el expediente a la Defensoría de Familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, para que presente en nombre del adulto mayor la demanda de alimentos ante el Juez competente.”. Importante resaltar que tanto en la norma sustancial como en la procesal, la ley faculta a comisarios de familia y jueces para fijar una cuota provisional de alimentos, cuando no ha habido acuerdo entre las partes para su determinación definitiva o cuando el obligado no acude a la citación para conciliación; fijación provisional que tiene por objeto la protección inmediata de quien se encuentra en condiciones de necesidad de dichos alimentos. 

Próxima edición: Cómo hacer efectivo el cumplimiento de la obligación de alimentos 

Monumento a la improvisación en Apartadò

Es casi un hecho que la Comisión de Presupuesto acabará con las pretensiones del señor alcalde, de sumarle ocho mil millones de pesos a la deuda pública, al cierre de su gobierno.

Opinión: 

Por: Wilmar Jaramillo Velàsquez-columnista-EL PREGONERO DEL DARIÈN 

Se ha desatado una ola de rechazo por redes sociales, ante el proyecto presentado por el señor de alcalde de Apartadó Eliecer Arteaga Vargas, de sumarle a la ya abultada deuda pública, un nuevo empréstito por ocho mil millones de pesos. Mejor dicho raspar la olla y trancarle la gestión al que viene. 


Dice sin ningún desparpajo el mandatario que ni siquiera sabía de esa posibilidad, que fue su jefe presupuesto el genio quien halló el botín, así de fácil, ahí tirado, no era sino recogerlo y dice con ese aire de emperadorcito que no es delito hacerlo.

Pues claro que no es un delito, su mandato va hasta el día 31diciembre de este año, pero lo que el desconoce o se hace que no es con él, es que hay tema en el ejercicio de lo público que se llama planificación, proyecciones y que estos dos elementos que muy olímpicamente ignora, son los que permiten proyectar, socializar la sobras que se van a construir como lo dice la ley, buscar los recursos y comenzar sus ejecuciones. 

Hay muchas cosas que el señor alcalde no va a encontrar en los códigos, porque están en la ética y la responsabilidad social de los mandatarios, por eso alza la voz en los medios de comunicación diciendo “que si está participando en política que lo denuncien”, él más que nadie conoce la alcahueta, archivadora y experta en vencimiento de términos en que se convirtió el esperpento de Procuraduría Provincial de Urabá. Por eso actúa tranquilo. 

También reta el alcalde a que denuncien si está ofreciendo coimas a los concejales para que le aprueben el crédito, claro está que el que paga estos delitos no abre la boca y el que recibe los dineros menos, estos solamente se han dado a conocer en otros casos cuando hay incumplimiento en pagos del negociado, cuando hay mala repartición del soborno. 

Así, bajo la “legalidad, se levanta en Apartadó un monumento a la improvisación, el mero trámite del crédito llevaría dos meses, viene la contratación a las carreras, ley de garantías y luego dejar unas obras inconclusas para que el nuevo mandatario cargue con la irresponsabilidad de semejante improvisación. 

El solo hecho de anunciar una inversión de cinco mil millones de pesos para ampliar el puente sobre la vía principal, es el acto màs aleve de desfachatez del alcalde, un puente que acaba de ser remodelado con el prolongado martirio e incomodidades para peatones y trasportadores. 

Recuerdo que al finalizar el mandato del alcalde Mario Agudelo, tenía en caja cinco mil millones de pesos, de recursos propios óigase bien, no de empréstitos y pese a la presión de sus amigos para que patrocinara una feria de contratos politiqueros para apoyar al candidato de su preferencia, se negó y los dejó en caja, los mismos que fueron ejecutados por su sucesor, José Phidalgo Banguero. Los desafueros también tienen excepciones. 

Dos cosas màs para concluir esta reflexión, será casi improbable que la Comisión de Presupuesto avale semejante desbarajuste administrativo, el cual únicamente está siendo aplaudido por los contratistas del despacho a la espera del festín; en esta comisión, hoy en manos de concejales con más sentido de la responsabilidad que el pueblo les dio en las urnas, el alcalde encontrará una férrea oposición a este exabrupto y sin lugar a dudad será negada. 

La otra, se deja entrever el desespero de raspar la olla y contratar hasta el último peso, lo que indica la poca o nula confianza que tiene en su pupilo, la inseguridad y las pocas posibilidades que tiene de triunfo, entonces lo mejor es no correr riesgos y comenzar a bloquear desde ahora el camino al alcalde que lo sucederá. No encuentro otra explicación. 


domingo, 28 de abril de 2019

Un poeta bajo la lupa de Juan Mares

Si “todos los caminos del viento llevan a la flor”, todas las rutas del verso llevan al amor. Esa pudiese ser la consigna cuando se asume la lectura de un poemario como el de Alejandro García Gómez : Juan Mares.

Juan Mares 
Por: Juan Mares 
Especial para El 
PREGONERO DEL DARIÉN 

Un alfabeto de sombras* inmemoriales 

A Alejandro García lo conocí por los tiempos del apogeo de los talleres o conversatorios literarios con Manuel Mejía Vallejo en la ya tutelar Biblioteca Pública Piloto. Igual nos encontrábamos por los mismos días con los talleres de poesía de Jaime Jaramillo Escobar y algunas veces en los del Paraninfo de la Universidad de Antioquia con Mario Escobar Velásquez. Allí, entre libros, tintos unas veces, cervezas otras o de los rones con el vaso de Manuel, me informé que procedía de un pueblo de Nariño, Sandoná, que era de las tierras del sur como Aurelio Arturo y que bueno, que estaba engrupido con los asuntos de las lecturas y la escritura. Esas afinidades nos hicieron cómplices. Un día nos invitó a Gilberto Luque (El Ángel Oscuro) y a mí a su espacio en el barrio Las Cabañas, donde nos mostró su casa y la cama de los actos privados, que ocupaba todo el cuarto, parecía un estadio inmenso para gritar los goles. 

Un día en el Taller de Jaime, presentó unos poemas de su padre y otro, sus propios primeros poemas y de hecho nos gustaron y el aplauso fue unánime, sin embargo, nunca pensé que perseveraría en el oficio de los antiguos aedas. A estas alturas, ya tiene un camino andado como telégrafo del silencio y desenmarañador de oscuridades ante las tempestades del caos. Luego perdí su ruta. Hasta que un día me fui enterando de su persistencia con algunos concursos ganados y varios textos publicados. 

Los poemas navegan por el tiempo de manera inmemorial y aunque pasen los días, las palabras que lo constituyen o las formas que los albergan, se transforman en fuentes literarias con destino a un lector lejano o al pie del caracol del oído, con su ojerosa ventana de noches y de lunas, sin que se atropelle la ciencia de la lógica, la objetividad muchas veces obtusa, ni las ligerezas de un lector desprevenido, para colgar con las estrellas de mar en una pared blanca y con ellas, la pericia del creador de soledades, desde cualquier paisaje de una tarde leyendo a Homero, a Kavafis o a Whitman para descifrar un Alfabeto de sombras. 

Si “todos los caminos del viento llevan a la flor”, todas las rutas del verso llevan al amor. Esa pudiese ser la consigna cuando se asume la lectura de un poemario como el de Alejandro García Gómez que para trasegar con el cuento, la novela y otras escrituras, un día plasmó los textos de la nostalgia de las horas vencidas, tras el transcurso de los siglos, como jugando a un teatro de sombras. Eso sí, todos los caminos del viento, por igual, llevan a la flor de los olvidos. Y cuando evocamos, rememoramos los caminos olvidados de la historia, la fantasía y los limitados días del individuo como tal. Solo la memoria por medio de los libros nos traen los hitos del pasado para contrastarlos con los presentes vividos. Eso se nota en Alfabeto de sombras. 

Se nota el leve desamor que no compensa con lo presupuestado en los textos como: 

Si te sientes perdido, 

Busca de nuevo tus ojos, 

Recuerda que menos el deseo 

Y más el azar, el miedo a nuestras propias frustraciones 

Deciden nuestra propia elección de viaje. 

Es el recuerdo de lo deseado donde el azar arroja a otras realidades desde un presente inesperado. 

Vamos al comienzo donde de estrada al dar una ojeada al texto en su conjunto, vemos como el autor divide el poemario en dos partes dándole a cada parte un título y donde la segunda parte es la que da título el texto. 

La primera parte es la recreación y la reacción frente a la experiencia del guerrero y para este caso a Ulises como espejo. Allí donde Ulises va de regreso a su Ítaca se resume el regreso como evocación de la partida. Todo regreso es guerrear contra el olvido pero el rio Heráclito regresa con otras lluvias. 

Así se va construyendo una serie de añoranzas que construyen el recelo y la desconfianza frente un presente hecho añicos desde la metáfora de los deseos escanciados en vasos vacíos: el aedo vencido, ¿Alceo el abandonado de Safo? El poema numerado con el 12 lo canta de manera clara trayendo una frase de otro poeta, ““El amor solo trae llanto de muerte””. Allí donde Ulises ya no es un canto épico sino una tragedia diseccionada con el tiempo en que ya este héroe era sol polvo del tiempo en las partículas del universo. Poema 24: 

No desconfíes de tu mujer, 

Trabajo le costó tejer, tejer y tejer, 

Trabajo le costó destejer, destejer y destejer, 

Trabajo le costó desdeñar, desdeñar y desdeñar, 

Trabajo le costó recordar, recordar y recordar, 

Trabajo le costó esperar, esperar y esperar.

 Pero tampoco te fíes de ella. 

Alejandro García Gómez- Foto- Pàgina 10.com
Baste recordar a uno de los más acuciosos historiadores de la mitología y las leyendas griegas, romanas y hebreas: Robert Graves. Este desenovilló el hilo de la tragedia de Ulises. Descubrió que derivar luego de la destrucción de Troya cayó en brazos de circe que según las raras lenguas tuvo tres hijos y el que nos interesa, Telégono, que al morir el héroe se une, ya mayor, a la que tanto tejió, destejió, desdeñó, recordó y esperó. Claro, fue un intercambio, pues Telémaco se unió a Circe y dejemos hasta aquí este chisme. 

En el texto igual se perciben rastros del libro de libros en cuanto a los axiomas que va desgranado tras cada reflexión según lo aprendido por el poeta cuando sentencia: Recuerda; Vigila; Si buscas conmiseración; “Si deseas aprender…; Si te sientes perdido…; Recuerda…; No olvides…; Al regreso…; Cuando vuelvas…; Cuando llegues a Ítaca…” y así de manera sucesiva y para ejemplo miremos: 

No olvides 
Que la falta de oro 
Te hace esclavo de quienes lo poseen; 

El exceso 
Te hace esclavo del oro. 

Le parece a uno como salir del Eclesiastés, del Eclesiástico o del libro de proverbios aunque sobre estos temas está transversalizada la biblia: 
“Los que quieren enriquecerse caen en la tentación 
y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. 
Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente 
en la ruina y en la destrucción.” 


No te afanes acumulando riquezas;
no te obsesiones con ellas. 


Hay un cierto aire kavafiano que se confirma en el poema 21: Ítaca es la ciudad donde viste por primera vez la luz, el paisaje, sentiste el clima y el tono del lenguaje lugareño; donde quiera vas, llevas esa cultura impregnada en el sudor de tus poros como una pátina insobornable. Y aquí se aparece Rilke diciendo que la patria es la niñez. 
Las influencias se permean con otros giros pero están ahí en el ADN de las lecturas consumidas, Friedrich Nietzsche y el Mago de Otra Parte se pavonean en líneas dispersas por el poemario. 

Alguna vez para plantar pausa a la pregunta que no falta por parte del preguntón que no ha leído y te dice que si el poema es parte de tu biografía alguien dijo: CADA QUIEN TIENE SU POEMÍA. De cualquier manera los poemas son cantos a sí mismo, validos de la experiencia del poeta, de la catarsis de sí, de su entrega al mundo, de su rechazo a lo que le disgusta. En este cuento Whitman sentó bandera más allá de su Canto a mí mismo. Puede que un pájaro es todos los pájaros y cada uno espulga sus plumas, aunque el piojo es diferente cada que atrapa su liendre. 

Hay versos, líneas que te engullen como el famoso hoyo oscuro o te expulsan fuera de órbita como ese poema 31: 

No por miedo a la luz sino más bien al resplandor, 

Mantén cerrada tu mano donde guardas las verdades. 

Este símbolo del puño o mano cerrada nos lleva a interpretar en dos direcciones: para abrirlas luego y tirar aleluyas o soltar las avispas. 

El poemario nos remite a lo efímero de la vida a veces con un aire fatalista y otras de reconciliación y en cualquier caso el hombre es una flecha disparada que sabe llegar al momento en que la fuerza de empuje empieza a declinar de manera inexorable. Aguda o roma ya pasada su velocidad constante, termina, bien tirada, clavada en ángulo de cuarenta y cinco grados o mal tirada con estruendo aparatoso sobre la tierra, al albur, como sin dignidad y en definitiva la fuerza de gravedad le aterriza sin ganancia ni pérdida para la flecha misma pero con dolor para quien dispara el arco. 

El poema 34 nos recuerda que a veces hay las preguntas inútiles que no remiendan ni las incertidumbres de tanta espera al partir, al volver o al llegar a cualquier lugar o al final de un objetivo como para seguir subiendo la piedra de Sísifo. 

En cuanto al poema 35, me parece estar leyendo una página de Mejía Vallejo cuando capitula que uno muere de manera definitiva cuando muera el último en recordarlo a uno, sea este familiar, amigo, enemigo o conocido. 

El poema 37 que reza: 
Casi siempre 
El temor, con ropaje de prudencia, 
Derrotó en mí el heroísmo. 

Este texto recuerda una página de Albino Luciani (Juan Pablo I), en torno al estudio de los temperamentos por el padre del famoso juramento hipocrático, asunto más conocido que el de los genios temperamentales, que solemos confundir, puesto que todos tenemos tendencias y sentires diferentes frente a un mismo fenómeno. Hay asuntos que se quedan fuera de la lógica de los acontecimientos y sucesos en los sesos de los hombres, algo que ya va determinado por los genes o una energía de menos o demás, y entre los extremos la variedad de opciones. 

Otro texto sobre el que reflexiono es el número 38: 
¿Quién ha construido una escalera 

sin agachar la cabeza? 

Me remite a un asunto social sobre la disyuntiva si obedecer o mandar, sobre la humildad y el orgullo. Me remite a la ley de las jerarquías: todo quien manda no es un tiranuelo, ni todos los que obedecen son bobos. 

La escalera nos eleva pero para construirla agachamos el cuerpo y por ende la testa. Eso sí, sirve para subir, a menos que pase por debajo el gato negro. 

Es bueno tener en cuenta que muchos textos pasarán inadvertidos y otros tendrán su eco en alguna memoria presente o futura. Casos han sido como es del Conde de Lautréamont socializado por los surrealistas. 

Hay una línea al final de la primera parte que dice: 

Confía tu memoria al viento. 

Sobre esta parte recuerdo que Juan Manuel Roca, entre sus textos, envió una carta por el buzón del viento y creo ha llegado a muchos nichos y ha sido rumor entre hojas y estrépitos de algún farallón o acantilado. Viento, metáfora que ha desempolvado autores olvidados y luego son fuente viva de acontecimientos olvidados o futuros donde llegue el eco recogido en unas hojas de papel, tatuada en la piedra o el barro vitrificado o en la nube o más allá de las nubes en un satélite políglota. 

Si la primera parte se refiere a lo cantado, la segunda parte se origina en una reflexión sobre el cantor: Homero. 

Yo, el aeda ciego… 

Y el bastón para ir a tientas sondeando entre los caminos la ruta de un destino para un destinatario que hizo uso de la memoria para transmitir el mito, la leyenda, la historia: los prejuicios. 

Un poema dramático si se quiere o acepta es el número ocho de esta segunda parte Donde lo efímero es tan presente que se desvirtúa ese afán de poder, de reinar, de mandar. Poder del tamaño o dimensión que sea. Todo tan efímero como el agua que se escurre por entre los dedos cuando se te derrite el hielo por más sólido que este sea. 

Es el tiempo que transcurre llevándoselo todo en sus giros ante el sol, ante la galaxia, entre el globo Laniaqueo. ¿Dónde quedará el recuerdo, lo vivido de ese inexorable río que lo arrastra todo? 

Toda la segunda parte es un recorderis a la memoria del gran ciego, y como metáfora paradigmática, una alerta a nuestras cegueras, a nuestros orgullos efímeros, pues todo pasa. 

Toda la segunda parte es ese honroso homenaje al gran aeda de la épica y la epopeya: Homero. 

El Alfabeto de sombras es una memoria para hacer lo mismo refrescándola, abanicándola y tirada al viento por ese buzón de tempestades y brisas, según la marea del mar y los paseos de la luna. 

*García Gómez, Alejandro. Alfabeto de Sombras. Fondo Editorial Universidad EAFIT. Abril 2003. Págs. 97