martes, 5 de diciembre de 2017

La emblemática Carreta de Apartadó

Quien no haya pasado por La Carreta, nunca estuvo en Apartadó, allí la música son sonidos agradables al oído y se le rinde culto a la cultura paisa.


 Luís Fernando González y su esposa Martha Luz

 Mejía Restrepo-propietarios de La Carreta



Crónicas del Camino
Por: Wilmar Jaramillo Velásquez
Para EL PREGONERO DEL DARIÉN

Si bien el origen de lo que es hoy La Charcutería Bar y Restaurante La Carreta en pleno centro de Apartadó sobre la carrera 99 , está estrechamente ligada con un negocio similar que estaba sobre la avenida principal, denominado Manhattan, su fecha de nacimiento en el lugar que ocupa hoy está escrita el primero de noviembre de 1989. Mientras que Manhattan sucumbió al fuego, durante un incendio un ocho de diciembre de ingrata recordación, La Carreta echó raíces y rápidamente se convirtió en uno de los referentes de Apartadó. En un punto obligado de encuentro. Ambos negocios de los mismos propietarios.

Hace 28 años un grupo de amigos se reunió para bautizar el nuevo establecimiento, allí estaban Nelson Ospina, William Martínez, Juan Guillermo Uribe, Alcides Restrepo, Jorge Orrego, el médico Luís Alfonso Ossa, entre otros y de manera improvisada surgió un concurso para buscar el nombre del negocio y de 14 propuestas se impuso la de Nelson Ospina. La Carreta, a quien le pagaron con una media y cuarto de guaro su triunfo.
Alumbrados de gran tradición antioqueña
Así nació uno de los negocios más emblemáticos de Apartadó, al punto que dicen sus clientes habituales, que quien no haya pasado por La Carreta no ha venido a Apartadó y razón tienen, es un lugar acogedor que de paso le rinde culto a la cultura paisa.

Sus propietarios, dos paisas de pura cepa, llegados del sur oeste antioqueño, Luís Fernando González, su esposa Martha Luz Mejía Restrepo y su hija Ana Lucía, le han puesto el alma al lugar para hacerlo diferente, único en su género.

La Carreta tiene varios secretos para mantenerse vigente 28 años después, el primero la cocina de tradición antioqueña, la carta es criolla hasta los tuétanos, comida casera con una sazón inconfundible, el segundo es la música, la calidad de los temas seleccionados y del sonido moderado. Allí la música se convierte en sonidos agradables al oído como decía Alfonso X el Sabio en sus crónicas, permite hablar sin gritar, sin ningún esfuerzo y el tercero el café, una tradición de familia por más de un siglo, que le da ese toque y ese aroma cautivador y a lo anterior se suma la atención y la limpieza impecable del lugar.
En la Carreta también  funciona hace 18 años
 la distribuidora Colanta para Urabá
Es muy común encontrar senadores, diputados, concejales, alcaldes, viajeros, turistas nacionales y extranjeros departiendo allí, donde también han tomado tinto Álvaro Uribe, Gustavo Quintero, Genaro Pérez Gutiérrez el fundador  de Colanta, y hasta el ciclista Cochise Rodríguez. Allí se come y se beben los buenos tragos, se habla de todo, de política, de la paz, se hacen negocios se evoca la tertulia.

La Carreta está enmarcada dentro de un diseño totalmente paisa, sus vitrinas, la decoración y disposición de sus estanterías y para rematar en la reciente remodelación del establecimiento se lucieron con un parasol construido en guadua, la llamada madera del futuro, el mismo que llamó la atención del hoy ex ministro de agricultura Aurelio Iragorri Valencia, quien sorprendido con la obra felicitó a sus propietarios.
La Carreta, para quienes buscan algo diferente.
La Carreta hace 18 años se convirtió en la distribuidora para toda la subregión de Urabá, de todo los productos Colanta, en junio pasado cumplieron 18 años, lo que aumenta el flujo de visitantes al negocio, aportando en generación de empleo, dice don Fernando, para quien la atención y satisfacción del cliente es su objetivo permanente.

A doña Martha le gusta hacer equipo con su esposo e hija para mantener un ambiente antioqueño en La Carreta, desde la comida, la música y la decoración, incluyendo los alumbrados decembrinos muy vistosos por cierto.
El mejor parasol para recibir  la brisa, al calor de un tinto
Don Fernando con Genaro Pérez Gutiérrez, fundador de Colanta




“La verdad es que no nos dimos cuenta, a qué horas se nos pasaron 28 años echando Carreta", dicen hoy orgullosos de su negocio.

Urabá-diciembre de 2017.