jueves, 12 de octubre de 2017

Propuestas culturales que trascienden

Con entusiasmo vemos como crece y se fortalece el Centro Cultural y Artístico Lunita Viajera, una propuesta de vida, de paz y convivencia, que tiene como eje Carepa, pero que irradia su luz y saberes en toda la región.


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez-Columnista- EL PREGONERO DEL DARIÉN

Adelantar proyectos culturales en regiones como Urabá donde se motiva y se incita más a la rumba y al ron que a leer un libro o asistir a una obra de teatro no es fácil, tampoco lo es cuando a nuestros alcaldes les fascina el cemento y los contratos onerosos y millonarios que produzcan coimas rápido y sin muchas complicaciones y la cultura ahí, como la cenicienta de siempre, el deporte abandonado, la educación en ruinas y el cemento tirado a dos manos.

Hace medio siglo vengo escuchando una frase que pareciera historia patria, que la cultura es la cenicienta en Colombia y en medio siglo poco o nada ha cambiado, por fortuna surgen iniciativas privadas muchas de las cuales naufragan en sus buenas intenciones, pero otras surgen y sobreviven con éxito como la Corporación Camaleón en Apartadó, o la Casita Azul, ejemplos dignos de admirar, en Carepa comienza a hacer historia Lunita Viajera, va con paso firme, su trabajo demuestra calidad, seriedad, conocimiento y entrega, pasión por lo que hacen y a pesar de la mezquindad de los administradores públicos para apoyar estas maravillosas obras, que tal que llegue un alcalde enamorado de la cultura, de la música del teatro de la plástica y termine impulsando estas ideas que tienen un enorme trasfondo social, hay que ser optimistas que de pronto algún día nos den esa sorpresa.

“Cuando un Lucero Llega la Orquesta Suena” es la más reciente obra de Lunita Viajera, estrenada con éxito el pasado ocho de octubre en la Institución Educativa Luis Carlos Galán de Carepa, allí se deja ver el talento de su directora Paula Andrea Tamayo Botero, su capacidad creativa, allí está la intervención de Wadel Guardia, un músico de academia de los pocos con que cuenta Urabá , también está la mano silenciosa e inquieta de Edith Guardia, un mujer luchadora, que no se rinde y que cuando los alcaldes le cierran las puertas del despacho en su nariz, no baja la cabeza, sino que por el contrario la eleva con más altivez, toma impulso y continúa la tarea. Ella más que nadie sabe lo difícil que es.

Exposiciones, clases de música, teatro, danza, todo un entramado cultural encierra Lunita Viajera, de la mano de la Fundación Bananitas y de unos gestores que brillan por su compromiso con el arte, si nuestros alcaldes pensaran más en estos procesos, si tuviesen un poco de humanidad, cerrarían filas y en bloque desplegarían todo un dispositivo cultural en la zona para arropar a todos estos jóvenes talentosos que tenemos y así arrebatárselos a la violencia que se los está llevando, aprovecharían estas instituciones culturales como puente.

Lo que ocurrió recientemente en Carepa, con una delegación de deportistas a quienes la alcaldía les negó el apoyo financiero para representar a nuestro municipio en los juegos escolares de Arboletes raya con la pereza administrativa y la desidia, con la indolencia. Fue indignante ver al profesor Manuel Santos megáfono en mano, en las puertas de la alcaldía reclamando presupuesto para los deportistas, de razón esa información se hizo viral en las redes sociales, no era para más.