lunes, 5 de junio de 2017

Peajes, otra forma de violentar la sociedad

El pueblo ahí apacible, manso como oveja al esquiladero, espera la creación de nuevos impuesto, la mayoría para alimentar la corrupción desde todos los frentes.
Las cajas de compensación, otro peaje a la vista

  • Cada rato los “genios” inventan un nuevo impuesto
  • El pueblo ahí sentado a la espera del nuevo zarpazo
  • La corrupción impulsa nuevos tributos al ciudadano

Los tecnócratas de la hacienda pública, se han vuelto genios para meterle la mano al bolsillo de los colombianos y todos los días encuentran nuevas fórmulas.

Unidad de Análisis- El PREGONERO DEL DARIÉN

Para una sociedad manipulada y desorientada, víctima del poder progresivo y corrosivo de los medios de comunicación, resulta casi subversivo tocar temas que afectan el grueso de la población colombiana, porque se atenta contra poderes muy fuertes que se nutren de los peajes, modalidad que encontró la clase emergente en alianza con la clase política para grabar el bolsillo del ciudadano del común, pero que ya no solamente atenta contra la clases populares y media, sino también, contra los estratos altos.

Y cuando desde el Pregonero del Darién hablamos de los peajes no nos referimos solamente a los peajes viales, nos referimos a toda esa cantidad de tributos que nos colgaron y que cada gobernante crea, para cumplir con los financiadores de su campaña. Basta hacer una evaluación rigurosa sobre los impuestos que pagamos los ciudadanos en predial, valorización, rentas e IVA, contrastados con los pagos de peajes o impuestos a privados y llegamos a la conclusión que definitivamente el bolsillo no alcanzará a cubrir todas las obligaciones creadas gobierno tras gobierno. En consecuencia, abordaremos los casos más relevantes, porque existen un sin número de ellos que solamente ustedes los ciudadanos del común van a contribuir para tener la relación completa. 

Peaje de Cámara de Comercio

Las cámaras de comercio del país, se han convertido en uno de
 los peajes más fuertes con captaciones multimillonarias.
Las cámaras de Comercio se crearon oficialmente el 7 de septiembre de 1967 y se incorporaron al Código del Comercio en su Artículo 78. Son organizaciones jurídicas de derecho privado, de carácter gremial o empresarial. Dentro de sus principales objetivos están la de servir de órganos consultivos del gobierno Nacional, adelantar estudios socioeconómicos, crear centros de conciliación entre otras.

Este peaje que no sólo cobra por los registros mercantiles de las empresas, sino que se han ido creando cobros adicionales por cada servicio que presta y que con complacencia del gobierno hace impagables la cantidad de trámites en actualizaciones anuales, cobro exagerado por certificados, modificaciones en composición accionaria, reformas de estatutos, cambios de directivos de empresas y representantes legales, revisores fiscales, cobro por liquidaciones y cobros desbordados en intereses y multas por mora.
El gobierno les va colgando cada vez más atribuciones
La participación del gobierno se limita a entregar representaciones a los mismos directores de turno afectos al gobierno o a padrinos senadores o representantes. Se hacen elegir indefinidamente con dadivas a los directivos que en muchos casos se eternizan. Toda esta burocracia que dicen aportar al “desarrollo regional” son solo negocios de unos pocos, pagados por los ciudadanos.

Peaje de Cajas de Compensación Familiar

En enero 22 de 1982 mediante la Ley 21 por la cual se modificó el régimen de subsidio familiar y se dio creación a las cajas de compensación familiar, personas jurídicas de derecho privado sin ánimo de lucro, adquieren su personería jurídica ante la Superintendencia del Subsidio Familiar. Están destinadas a prestar programas de seguridad social, implementar programas para otorgar el subsidio en especie y a invertir en lo que más nos gusta a los colombianos: Recreación, deporte, Salud y vivienda.

Todo empresario debe tributar el 4% del salario de un empleado con destino a este peaje, de lo cual según la ley el 55% debe destinarse a subsidio familiar, 10% para gastos de funcionamiento y un 3% para reserva legal. 


Las juntas directivas son compuestas por cinco empresarios y cinco representantes de los trabajadores. Las asambleas de empleadores son manipuladas por los directores ejecutivos de las Cajas, porque son quienes manejan la información y se abrogan el derecho al veto, para poder manipular la composición del consejo directivo, que con la complacencia del Ministerio del Trabajo, le permitió a los directores de las cajas postular a representantes de los trabajadores de bolsillo, para lo cual le quitaron la facultad a las centrales obreras de hacer postulaciones. Como si fuera poco el gobierno nacional ha descargado sobre las cajas temas de salud y vivienda, lo que las ha hecho incluso más atractivas que las mismas gobernaciones o alcaldías de las ciudades capitales. Los directores apadrinados por los parlamentarios terminan eternizados en sus puestos y la falta de control hace que los rotos financieros y la corrupción en esas instituciones solo se destapan cuando se quiebran. La Superintendencia del Subsidio Familiar tiene funcionarios fácilmente corruptibles y para ellos nunca pasa nada.

Este peaje se convertiría en un factor salarial para los trabajadores si en lugar de entregar ese 4% a las cajas se lo entregaran directamente a los trabajadores y estaríamos eliminando un peaje de manera directa. Las Cajas de Compensación son hoy por hoy un negocio de unos pocos abalado por la ley y el gobierno.

Peaje llamado Curadurías Urbanas

De las curadurías ni hablar y para rematar absorbidas por la corrupción.

Las curadurías se crearon por el decreto de 1996 (posteriormente derogado por el Artículo 89 del Decreto Nacional 1052 de 1998) y definieron como curador, un particular encargado de expedir licencias de urbanismo y construcción, de acuerdo al Plan de Ordenamiento de cada ciudad mayor de 100 mil habitantes.

Esta actividad la desarrollaban las secretarías o departamentos de planeación municipal, pero para buscarle rentabilidad a los amigos del gobierno de turno se crea este peaje, que no solo cobra por la expedición de licencias, sino que cuentan con cuadrillas de vacunadores que visitan obras y se inventan normas, requisitos, condiciones que solo mediante el soborno encuentran vía libre para seguir con la construcción. Pero este peaje permite a quién paga pasa, pues en muchas ocasiones se adelantan obras desconociendo elementales normas del ordenamiento, para las cuales no hay curaduría.

Los curadores son elegidos en procesos de selección amañados y luego solo la pensión los remueve de sus cargos o cuando existen escándalos nacionales como el Space de Medellín o el más reciente edifico “La Escollera” venido al piso en Cartagena.
Las funciones de las curadurías las pueden
 cumplir fácilmente las oficinas de planeación
Las funciones de curaduría deben ser trasladadas a las oficinas de planeación de los municipios conforme funcionaban antes de la expedición del decreto 1052 que institucionalizó la figura del curador. Los recursos captados en este peaje tienen destino al bolsillo de un particular. 

Peaje de La Salud

Las EPS, el peor de los inventos
Promulgada la ley 100 de 1993, que estaba destinada a entregarle la salud de los colombianos especialmente al sector financiero y a los amigos políticos de quienes en el Congreso impulsaron este esperpento, como el gobierno de turno, se crearon varios peajes: de un lado se dio creación a las famosas EPS, que no se conformaron con los aportes que hacían sus afiliados, sino que crearon las famosas “Cuotas Moderadoras”, que gravaron aún más el valor del servicio y especialmente cuando se requiere hacer uso de este, es decir, las consultas, exámenes de laboratorio, hospitalizaciones y suministro de medicamentos.

El grueso de los trabajadores colombianos que gozaban del servicio del Instituto de Seguros Sociales, donde se integraba un solo pago por salud y pensión, terminamos pagando peajes en salud, pensiones y riesgos laborales.
Las EPS, experimentos con la vida,
 el dinero y la salud de los colombianos

Peaje del Transporte Terrestre y Aéreo

El transporte es el ítem más sensible en el aparato productivo de un país. Esto implica que cada vez que se encarece el transporte se dispara el costo de vida. Además de los peajes cobrados en tramos ya no mayores a 100 kilómetros, bajo la figura de concesiones, donde el estado colombiano entrega a sus amigos de turno tramos de carretera para que la exploten, pues está demostrado que en muchos casos la figura no funciona, debido a que se dedican únicamente al recaudo pero la inversión en mantenimiento es mínima. Anterior a esta figura el Ministerio de Transporte Obras Públicas, tenían capacidad para hacer grandes obras y proporcionar el mantenimiento vial. Pero bajo el pretexto de la corrupción, se encontró la disculpa perfecta para entregar esta lucrativa actividad a sus amigos privados, como si esos mismos no terminaron siendo los Nule, Navelena etc. Que se han embolsillado la plática de las grandes obras, es decir se embolsillaron el desarrollo del país. Esos resultaron ser peor corruptos que la misma corrupción oficial. 

La sobretasa a la gasolina, que surgió como una solución transitoria, se quedó para nunca irse, es uno de los peajes más sentidos por los colombianos, que sumado a los costos de la gasolina tasada solo al alza de acuerdo a los precios internacionales del crudo, volvieron el combustible más costoso en el continente.
Tampoco se salva el transporte terrestre

El SOAT otro negocio del gobierno de turno al sector financiero. Conductor y peatón tienen seguridad social y regularmente en caso de accidente siempre la atención médica está cargada al Sistema General de Salud. Este peaje se siente más en los usuarios de Motocicletas, que son en su inmensa mayoría las clases populares, que apelan a este medio de transporte para el rebusque, el trabajador para llegar a su sitio de trabajo o la ama de casa que no alcanza el ingreso para pago adicional de transporte escolar y debe cumplir esta labor en su moto. Los costos de SOAT son exorbitantes y hoy los más económicos oxilan entre 400 y 500 mil pesos por moto. Otro tanto sucede con los carros.

La revisión tecno mecánica es otro regalito de los gobiernos de turno a sus financiadores. Este peaje es descarado por dos razones: primero porque uno ve transitar chimeneas por las calles de las ciudades, porque además del peaje de la revisión pagaron el peaje del soborno para que les den el certificado contra toda la norma ambiental, y segundo porque uno no se explica si ya el vehículo pagó el peaje porque la policía y autoridades de tránsito quieren vivir a diario haciendo revisión móvil. Deberían limitarse a revisar si tiene certificado o no, pero claro, ellos son otro peaje que solo se soluciona con “cincuenta mil razones”. Ahora viene de camino la obligación de fumigar los carros. Ya se encuentran adaptando los negocios y pronto aparecerá la ley que patentará este nuevo peaje para el transporte.

Y cuando se menciona el peaje del transporte aéreo se hizo porque precisamente tampoco tienen ningún tipo de regulación. Las líneas aéreas se dan el lujo de cobrar por todo y ahora montaron un peaje de multas a los tiquetes aéreos, cuando estos no se utilizan en la fecha señalada, en la ruta para la que fue comprada y lo triste de este peaje es más barato comprar un nuevo tiquete que pagar los peajes de las multas. Algunas de ellas cobran hasta 20 mil pesos por la impresión de un tiquete en el aeropuerto.
Los peajes también cobijan el trasporte aéreo

Peaje de los Servicios públicos

En la ley 142 de 1994 que se expidió para reglamentar la prestación de los servicios públicos domiciliarios, es un saludo a la bandera. Los servicios públicos en Colombia además de ser pésimos, se prestan para los focos de corrupción más descarados contra el ciudadano del común. El estado colombiano ha ido entregando al sector privado la administración de estos servicios y aquí se han creado la fuente de enriquecimiento ilícito más grande a consta del bolsillo de los colombianos.

No vamos a describir los peajes de los servicios públicos pero vamos a relacionarlos, porque todo colombiano sabe de qué se trata cuando se relaciona:
La feria de los peajes cruza todos los servicios públicos


Cargo fijo

Reconexiones

Revisiones y cambio de contadores

Revisiones de redes internas y acometidas externas

Mantenimiento de redes

Para el simulacro de prestación aparente de estos servicios, han creado empresas contratistas y a los funcionarios les colocan “metas”, que se convierte en abusos contra el usuario.

Los reclamos por cualquier peaje de los relacionados anteriormente, se manejan el “pague y después reclames”, con el simulacro de la Superintendencia de Servicios Públicos, que siempre falla a favor de las empresas prestadoras.

Ahora sino nos pasamos a los peajes establecidos por las empresas de telefonía celular, la suerte ya está echada: Reconexiones, engaño en los planes, cobro de servicios no solicitados, aumento de tarifas sin consultar al usuario entre otras.
Tanto la energía como el acueducto, son cruzados por peajes.

Peajes para Fondos Parafiscales.-

Hizo carrera especialmente en el sector agropecuario, la creación de fondos parafiscales por cada producto. Estos fondos que los crea el Congreso de la República, sólo requieren de un padrino político para que acompañe el tránsito del proyecto y: bingo. Este peaje lo pagan directamente los productores colombianos y regularmente están destinados a mantener burocracia y corrupción de los administradores de estos fondos, que regularmente son amigos de quienes acompañan el trámite de la ley. Todos escuchamos el manejo del Fondo Nacional de la Carne administrado por una importante agremiación de este país y las denuncias de corrupción rampante que llevaron al Ministerio de Agricultura a quitarle la administración.

Pues bien, este peaje de la parafiscalidad está en frutas, hortalizas, carne, leche, plátano, café, arroz, algodón etc. Y encarece el producto de entrada en el 1%.

Conclusión

Resulta triste y vergonzoso para este país estos desafueros, un país entregado a los vivos que se nutren de toda esta cascada de peajes que graban directamente el bolsillo de todos los colombianos, que nos empobrece y nos lleva a la miseria. Resulta triste y vergonzoso que la clase política que este pueblo elige, se haya prestado para llegar a este estado de cosas. Ningún candidato de ningún partido ha tenido el coraje y la valentía, de al menos, en campaña tomar estos temas al menos para la denuncia pública, seguramente por temor, pero desde del Pregonero del Darién, tenemos la responsabilidad social de señalar este mal mayor, especialmente cuando se está en el partidor de una nueva contienda electoral, que nos llevará a elegir nuevo presidente para el próximo cuatrienio.

Prometemos a nuestros lectores hacer una segunda entrega sobre este trabajo investigativo, para seguir dotando la opinión de elementos que contribuyan a enriquecer el debate público, sobre las verdaderas razones que han llevado a este país a ocupar el lugar 12 de los países más inequitativos entre 168 según la última medición de la Cepal, el 20% del ingreso se lo lleva tan sólo el 1% de la población.

Esto significa que ninguna reforma tributaria sirve en el país, porque los peajes demuestran que tributamos por todo, pero para el bolsillo de unos pocos, que en nada retribuyen al estado y mucho menos a la población.