domingo, 11 de junio de 2017

El reacomodo del mapa y los peajes

Editorial Junio:

Todo parece indicar que Antioquia se quedó sin Belén de Bajirá y que Urabá lleva perdida su lucha en contra de los peajes.


Sin entrar a terciar en la polémica de si Belén de Bajirá es del Chocó o de Antioquia, una discusión perdida, nosotros nos conformamos con que sea de Colombia, aunque en un país fracturado y polarizado por mezquinos intereses de partido y de grupo, esto poco importa.

Durante medio siglo Antioquia le brindó aunque débilmente, los mínimos a Bajirá, en educación, salud, vías y alguna asistencia agropecuaria, con unas inversiones millonarias y ahora le dicen los señores del Agustín Codazzi que estaba invirtiendo en tierra ajena.

Lo doloroso de este episodio es que las únicas víctimas directas son los habitantes de este corregimiento, quienes de inmediato serán condenados al olvido al que el departamento del Chocó mantiene a sus extensos y apartados municipios (En el Chocó dicen que el olvido es de la nación)

En Quibdó ya están listos desde la Asamblea para convertir a Bajirá en municipio y caerle como aves de rapiña a la burocracia y a los recursos de participación nacional y regalías, que es lo que han hecho con tantas poblaciones. Esto suena cruel y causará una tempestad, pero es una triste realidad que nadie quiere aceptar y por eso el 90% de los habitantes de Bajirá están sumidos en la tristeza y la incertidumbre, que es lo que les viene en los próximos días.

El gobernador de Antioquia, Luís Pérez Gutiérrez, acude al Consejo de Estado como último recurso para evitar prácticamente lo inevitable, pero vuelve y juegan los habitantes, al tener que soportar otros años el limbo, de no saber plenamente a quien pertenecen geográficamente hablando. Si la dirigencia del Chocó estuviese pensando de verdad en los habitantes de Bajirá, su futuro, su desarrollo, su educación y su salud, diría que Antioquia asuma ese territorio, ante las dificultades para manejarlo desde Quibdó, pero estas no son las razones, son otras muy claramente definidas.

En este orden de ideas la discusión apenas comienza, sobre todo cuando dos importantes corregimientos de Turbo van por el mismo camino.

El otro tema que nos ocupa en esta nota, tiene que ver con la polémica generada ante los cobros de peajes en la zona de Urabá, para lo cual se organizó un grupo representativo de ciudadanos, de voceros de organizaciones sociales de la zona, para interlocutar con el gobierno nacional en procura de la reubicación de estas casetas, al calificarlas de injustas y exageradas. Las reclamaciones hay sido civilizadas, argumentadas, pero en la otra orilla, la del gobierno ha sido la dilatación, la de hacerle el quite y desgastar a los negociadores mientras terminan las obras, imponen sus condiciones (peajes) y se van.

Pero se van dejando también una obra mal hecha en diferentes tramos y se van dejando una estela de más de 200 muertos y eso es muy grave, porque desde el comienzo de los trabajos, nuestros alcaldes y mal llamados dirigentes no fueron capaces de reclamar con vehemencia, para que estos hechos no se dieran. Allí los únicos ganadores fueron los bananeros quienes vendieron las franjas de tierra a lo que les dio la gana cobrar y luego dijeron que instalaran los peajes de donde quieran.

Pero hay otro hecho más doloroso, Antioquia tiene 18 congresistas y el Chocó, dos, entonces donde trabaja ese bloque parlamentario, para quien trabaja, si se dejó manosear del director del Agustín Codazzi, sino ha sido incapaz de defender a Urabá en el tema de los peajes, acaso se han dedicado a cobrar el sueldo y hacer negocios, porque el resultado de su gestión es más que pobre.