sábado, 1 de octubre de 2016

Márquez propone compromiso de responsabilidades

 Durante su intervención en el acto de reconocimiento y perdón por la masacre perpetrada en el barrio La Chinita de Apartadó, Iván Márquez del Secretariado de las FARC, propuso un reconocimiento de responsabilidades y un compromiso de nunca más. (Intervención completa)




Las fotos  del abrazo entre Silvia Berrocal, vocera  de las Víctimas de la masacre de La Chinita e  Iván Márquez de las FARC, le dieron la vuelta al mundo

“De manera cordial queremos reiterarle al gobierno nacional nuestra persistente propuesta de que convengamos un día en el que todos los involucrados en el conflicto: los actores armados y no armados, los determinadores, la cúpula política, los partidos, los empresarios que financiaron la violencia paramilitar, los que azuzaron la guerra a través de poderosos medios de comunicación, desde todos los puntos cardinales de la patria, hagamos un reconocimiento de responsabilidades y nos comprometamos resueltamente con un nunca más, ese será el verdadero punto de partida de nuestra reconciliación”



Después  de Bojayá, en Apartadó se cumplió el segundo acto de perdón por  parte de las FARC, por los delitos cometidos contra la población.

“Compenetrados con el más profundo sentimiento de humanidad y de respeto, hemos venido a La Chinita, 22 años después de aquel triste 23 de enero, con el corazón compungido, a pedirles perdón con humildad por todo el dolor que hayamos podido ocasionar durante el transcurso de la guerra, Jamás; jamás debió ocurrir lo sucedido en esa noche de alegría y de verbena popular. Nunca el mando de las FARC ordenó tal atrocidad"

"Nos duele en el alma recordar a tanta gente buena que partió sin poder materializar sus sueños. Los muertos de La Chinita son también nuestros muertos; porque así lo sentimos, lo afirmamos de corazón. Por eso agradecemos la posibilidad que nos ha brindado la bondad de la gente de este barrio para poder expresar el sufrimiento que laceraba nuestra conciencia mientras van llegando uno a uno los recuerdos de nuestros muertos, queremos rendirles tributo reconociendo su inocencia y su amor por la vida, no hemos abdicado a venir aquí porque queremos restablecer las relaciones que nos dañó la violencia por eso hemos venido a hablarles a los corazones heridos: aspiramos a que este testimonio y reconocimiento de responsabilidades sirva para llenar de valor a cientos de espíritus endebles y titubeantes que habiendo participado del conflicto de una u otra forma, con uniforme o sin él, con armas o sin ellas y que azuzando la guerra y el odio, hoy se agazapan para pasar de agache, “quien este sin pecado que tire la primera piedra” nos dice Jesús el Nazareno.”



Las víctimas fueron el centro de la negociación, dijo Iván Márquez, durante su intervención

“Todos en la vida hemos cometido errores, algunos con consecuencias más graves que otros, Nada perdemos con reconocerlo; hablar con la verdad cura y limpia, sana las heridas del alma por muy profundas que estas sean, y mucho más: genera el ambiente de sosiego espiritual que favorece la reconciliación de la familia colombiana y la construcción de la paz para las generaciones del futuro. Cuando se cierran las puertas del perdón, el odio se recicla. No hay medicina ni analgésicos para contrarrestar el odio.”

“ La medicina está en el corazón, la paz está en el corazón, si abrimos las puertas a la solidaridad, al sentimiento de humanidad que hoy toca afanosamente la conciencia podremos construir futuro, podremos hacer renacer la esperanza, quisiéramos arrastrar por todo el territorio de la patria como Melquiades por Macondo un gran imán que atraiga todos los corazones de los Colombianos hacia la reconciliación, la inclusión, la justicia social y la no violencia, queremos que el pueblo entienda de donde viene y para donde vamos, al pueblo le han arrebatado tanto que le han dejado solo la vida y mientras esta exista y se respire dignidad y halla sueños justicieros podremos construir futuro”


La comunidad internacional sigue  con el acompañamiento al proceso, Cuba y Noruega

“Nuestro verbo es el de la esperanza y queremos llegar a las catacumbas del pueblo donde no llega nada, donde viven los olvidados, los maltratados, los que no tienen voz para decirles que hay que luchar por sus derechos por los cambios y la transformación contra la monotonía contra lo mismo de siempre, ninguna batalla será fácil porque si no, no sería batalla, debemos batallar con la fuerza de la unión y los pensamientos creadores, hay que transformarlo todo, transformar la politiquería, la corrupción, los viejos vicios y a eso invitamos a todos los colombianos desde el barrio La Chinita de Apartadó que hoy nos ha abierto el corazón”

“Los pobladores de La Chinita con quienes hemos venido hablando piden que se construya en sus predios la universidad de Paz, la casa de la memoria en homenaje a tres menores y el centro de acopio de productos agrícolas de la región administrado por mujeres para generar ingresos dignos para ellas y para los campesinos. Al sueño de la universidad hemos sido informados por el alcalde que la alcaldía de Apartadó les adjudicó el terreno o proyecta adjudicar ya el terreno, ahora hace falta Sergio (Jaramillo) que el gobierno nacional le meta la mano a esta hermosa iniciativa”




Con danza y música para la paz, ambientaron el acto central en el cual las FARC, llegaron a Apartadó, a pedir  perdón por las  masacre de La Chinita, ocurrida hace 24 años. “Las Victimas  si perdonamos “fue la respuesta  de los afectados

“Reconocimiento especial a Rufina y las mujeres viudas que a pesar del dolor sacaron adelante sus hijos, el acuerdo especial de La Habana colocó en el centro de sus deliberaciones a las víctimas del conflicto y acordó un sistema integral de verdad, reparación, justicia y no repetición, con el que estamos comprometidos. La no repetición de la violencia y de la guerra debe sellarse con el alejamiento definitivo de las armas de la política”

“Una guerra tan prolongada que nos ha herido lo más profundo del alma debe ser capaz de producir también muchísimos perdones juntos, entre todos podemos construir un mundo mejor, hagamos que nuestros niños se conviertan en la generación del amor y del acuerdo final un motivo para fijar en nuestras relaciones el amor, el servicio y el respeto mutuo”

“Compañeros y compañeras de La Chinita, estamos seguros que ustedes serán la semilla, la memoria y el sol que habrá de alumbrar. Creemos que de esta hora de recogimiento no cabe un acto diferente al de la profunda contrición que debe nacer desde nuestros corazones y La Chinita tiene que ser al altar para el homenaje perenne a los mártires de una absurda confrontación que acabó con sus sueños y con sus vidas”

“Por ello desde este rincón de la Colombia olvidada con la fecha de 23 de enero de 1994, marcando en el calendario sagrado de la reconciliación un día de luto y arrepentimiento y les reiteramos nuestro absoluto compromiso con la verdad, la Justicia, la reparación y la No repetición elevando las banderas de la paz y nuestras plegarias al dios de los pobres y desamparados para que les llegue hasta las heridas del alma el alivio d y la convivencia sin más demoras.” Para todos y todas un abrazo, muchas gracias. Concluyó el vocero de las FARC.

Reportaje gráfico  de Giovanni Montoya de EL PREGONERO  DEL DARIEN