lunes, 24 de octubre de 2016

La maquiavélica frenada del puerto

Editorial El Pregonero del Darien-0ctubre de 2016


Desde hace mucho rato Corpourabá, viene dando palos de ciego en la zona, y cada vez son más los mantos de duda que genera tras sus actuaciones.


Wilmar Jaramillo Velásquez-Director EL PREGONERO DEL DARIEN

A finales del año 2015 los promotores del proyecto de un puerto en el municipio de Necoclí, convocaron a los medios de comunicación de Urabá y a diferentes actores de la vida regional, para socializar lo que sería dicha iniciativa, generando de paso gran expectativa ante la magnitud de la obra, su impacto social y económico, la generación de empleo y la aproximación de la zona con el mundo.

Conocimos del proyecto hasta que iniciaron los trámites de licencia ambiental, requisito esencial para dar paso al desarrollo de la macro-obra, pero pasado un tiempo prudencial comenzamos a indagar que ocurría ya que los trabajos no se iniciaban y ¡oh sorpresa!

Por razones non sanctas, la Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá, máxima autoridad ambiental de la región, le ha puesto el palo a la rueda al proyecto y mientras esta Corporación no desempantane la parte que tiene enredada, la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), no continuará el trámite de la citada licencia ambiental, de acuerdo con lo expresado por Carolina Rovecchi Salas, funcionaria de la ANLA.

Entre tanto, y por lo visto hasta el momento, se perdió un año completo, tiempo valioso para la ejecución de la obra, sobre todo para la generación de centenares de puestos de trabajo en una zona donde el desempleo campea por todos los ámbitos.

El estudio de impacto ambiental presentado por los promotores de este proyecto, es un juicioso documento de 246 páginas, que como los acuerdos de La Habana, a la mayoría le da pereza leer, y es más fácil saltarse por las ramas.

Hasta aquí todo va muy bien, y es correcto que esta Corporación vigile celosamente nuestros recursos naturales, esa es su función legal, pero en el fondo sabemos que no es eso, otro puerto en territorios más complejos marcha a todo timbal, en el corregimiento de Nueva Colonia en Turbo, sobre las aguas del río León, promovido por la Sociedad Puerto Bahía Colombia SA, unas tierras que desde el año 2010 son reclamadas por la comunidad afro de Puerto Girón como sus territorios ancestrales, tal como lo publica con lujo de detalles el portal Verdad Abierta el pasado 13 de octubre, bajo el título: “Los cuestionamientos a bananeros de tras del No”

Otros conceptos de ambientalistas independientes, afirman que allí existe un ecosistema acuífero muy frágil, el cual prácticamente sería arrasado con la construcción de este puerto. También se nos ha informado que Corpourabá viene autorizando todo allí en tiempo record, incluyendo la tala masiva de mangle.

Esto sin contar que el puerto de Nueva Colonia es de vocación minera y de hidrocarburos, en alto porcentaje, quizá pensando en las generosas e innumerables licencias que en este sentido ya se han adjudicado en Urabá, eso sí, sin que Corpourabá diga una sola palabra, lo cual será otro dolor de cabeza que ni siquiera hemos imaginado.

Para nadie es un secreto en Urabá, que detrás de este puerto está uno de los hombres más poderosos de la zona, con enorme influencia en la Corporación, amigo personal del presidente Santos, que llega con él en su auto a los sitios que este visita en sus compromisos en la región, que el propio Santos les hace consejos agrarios en sus propiedades y nadie desconoce de su poder frente a los distintos entes estatales.

Al indagar con algunos voceros del puerto en Necoclí, estos fueron muy prudentes y lo único que afirmaron, es que esperan que les den un tratamiento similar al que le vienen dando al otro puerto, no quieren trampas ni gabelas, que se desenrede el asunto para darle vía libre a un proyecto que sin lugar a dudas traerá muchos beneficios para el país en general.

Sin embargo, a nosotros nos queda la duda, al ver como Corpourabá atranca el puerto de Necoclí, mientras se hace de la vista gorda con todo lo que está pasando en Nueva Colonia, donde el proceso va acelerado, tal vez antes que el litigio de tierras llegue a los lentos tribunales de justicia. Pareciera ser que lo quieren poner en marcha contra viento y marea, mientras que en Necoclí el proyecto sigue con el palo en la rueda, una verdadera y maquiavélica jugada.