viernes, 17 de noviembre de 2017

Carepa le falla a lo más valioso: Su juventud

Cuando un gobierno descuida la cultura, el deporte y la educación, es la mayor prueba que ha perdido su norte, que va al garete.


Por Carlos Julio Mazo Ospina-Especial para 
El PREGONERO DEL DARIÉN (opinión Noviembre)

Observando las redes sociales y algunos medios de comunicación de la región de Urabá, nos damos cuenta que algo anda muy mal en nuestro municipio, y tiene que ver con el deporte y la educación, dos pilares fundamentales de una verdadera política social y que por desgracia parece no estar en la agenda de la actual administración.

Nos lamentamos porque RCN difundió un video en el cual muestran parte de la desafortunada realidad que viven muchos de nuestros muchachos caídos en la desgracia del micro tráfico, donde son abusivamente utilizados, pero no los acompañamos en sus procesos de deporte, en el uso de su tiempo de ocio, los dejamos al garete, les negamos las mínimas posibilidades de avanzar, de ser tenidos en cuenta como sujetos activos en el desarrollo de Carepa y eso le va a costar mucho en un futuro cercano a esta localidad.


Vergonzoso por no decirlo de otra manera, lo ocurrido con la delegación de deportistas que en días recientes nos representó en Arboletes; triste verlos como pegaban orgullosos el nombre de su pueblo en los uniformes con cintas y micro poro para no ser expulsados de las justas, porque sencillamente el gobierno local no fue oportuno en el acompañamiento que debió planificar con tiempo, toda vez que se trataba de una actividad montada con mucha antelación.Estos jóvenes fueron mucho más lejos y en respuesta al poco o nulo apoyo oficial, regresaron de Arboletes campeones, una dura pero hermosa lección para la administración municipal que poco escucha, que no escuchó los clamores del profesor Manuel Santos que ni con una silbatina en las puertas de la alcaldía pudo ser escuchado.

Un gobierno que desconozca en los duros momentos que vive nuestra juventud los procesos deportivos, educativos y culturales, que le dé prioridad a la rumba, está desviado totalmente del rumbo, es una prueba irrefutable que no tiene norte y los efectos para el futuro cercano de Carepa serán muy críticos.

Ligado a todo lo anterior va la contratación leonina y tardía que vienen haciendo con los señores entrenadores deportivos de las diferentes disciplinas y es que esto se hizo costumbre, no de esta administración, sino de siempre. No hay motivación alguna para que estos dirigentes alma y nervio del deporte local trabajen y transmitan un pensamiento positivo a sus pupilos, tampoco hay la más mínima autoridad moral para exigirles resultados y desde el gobierno local los han venido condenando a una precaria situación laboral y económica como si fuesen empleados de tercera.

Aquí se viene cometiendo una injusticia que tarde que temprano habrá que subsanar, esa deuda social está vigente.

Lo que está ocurriendo en Carepa con la educación, la cultura y el deporte es de alta gravedad y lo más triste es que con unas pocas excepciones, como la valiente voz del profesor Manuel Santos Mosquera, a nadie parece importarle.