domingo, 3 de septiembre de 2017

“Queda con grandeza una expresión de la palabra escrita”

Los matices que el PREGONERO DEL DARIÉN ha construido desde su concepción de libertad y democracia, no los van a poder detener, porque ha estimulado la creación de corrientes de opinión que han llegado a engrosar las filas de libre pensadores.

DR. Félix Amín Tobar Tafur

Palabras del psicólogo comunitario, Félix Amín Tobar Tafur, durante la ceremonia de aniversario de ELPREGONERO DEL DARIÉN
“Hubiéramos querido haber roto todos los protocolos de este evento, convocado por el periodista y amigo Wilmar Jaramillo, para celebrar un año más de existencia del PREGONERO DEL DARIÉN, porque no debiera ser su director el gestor y organizador de este evento, debiera ser la comunidad, que en un acto de justicia reconozca la grandeza del trabajo adelantado en estos trece años por el periódico y el periodista que ya están enclavados en la cabeza, el corazón y el alma de los Urabaenses. 

El PREGONERO DEL DARIÉN, de nobles y revolucionarias ideas sacude las estructuras mentales frente a la apatía que generan los medios tradicionales de comunicación que hoy son especialistas en anestesiología porque mantienen paralizado el cerebro de muchas franjas de la población colombiana.

Los matices que el PREGONERO DEL DARIÉN ha construido desde su concepción de libertad y democracia, no los van a poder detener, porque ha estimulado la creación de corrientes de opinión que han llegado a engrosar las filas de libre pensadores comprometidos con modelos de sociedad donde la libertad, la democracia y el pensamiento sean artífices para diseñar modelos de sociedad menos conservadoras y más realistas, menos manipuladas y más auténticas, menos sometidas por el miedo y más libres por su dinámica.
La honestidad es un valor moral positivo vinculado a la verdad y a la transparencia, y es lo contrario a la mentira, la falsedad y la corrupción. Ser honesto es tener una actitud acorde con la verdad en nuestras relaciones con los demás, es informar con objetividad, sin sesgos y sin dirigir la opinión por conveniencia o intereses mezquinos; 

EL PREGONERO DEL DARIÉN decidió transitar por el delgado péndulo de intereses de la región y sus gentes, desafiando posturas de poderes económicos, políticos y hasta militares, dejar que fluyan ideas sin el cálculo de la pauta publicitaria, renunciar al confort del periodista y el periodismo acomodado, y esto por supuesto nos entusiasma a muchos porque muestra el camino que no es informar por conveniencia.

Como no mencionar la “Crónicas del Camino” cuando hasta con descripciones macondianas ha develado que nuestra realidad desborda la ficción como dijera Gabo y cada crónica del camino también ha estado invadida por mariposas amarillas y ha mostrado el realismo no mágico de los avatares cotidianos de quienes transitan caminos diferentes a los convencionales. 

La letra y la palabra, artefactos elementales del intelecto humano, que sacude las estructuras intelectuales y políticas de la sociedad en todos los tiempos, le dan vida y razón de ser a la dinámica social permitiendo describir y narrar las ideas, los pensamientos, las sensaciones y las realidades. Las dos forman parte inequívoca del patrimonio que en estos trece años nos ha dejado un medio de comunicación diferente, diferente para transmitir, diferente para informar, diferente para construir pero también diferente enseñar a querer la región la gente y la cultura.

“La honestidad es un valor moral positivo vinculado a la verdad”
La majestad de la palabra escrita en este acto representada por el PREGONERO DEL DARIÉN y su director Wilmar Jaramillo y la añoranza pérdida por la palabra dicha que el miedo nos ha ido quitando, nos devuelve la esperanza para tener en nuestro país más Gabriel García Márquez, máximo exponente de la palabra escrita y muchos Jorge Eliecer Gaitán padre colombiano de la palabra dicha, pero como dijo hace algunos años un ex alcalde de Bogotá: “Se atrevieron a quemar la palabra escrita quemando libros y asesinaron la palabra dicha para acabar con las ideas”. Se equivocaron aquí queda con grandeza una expresión de la palabra escrita: EL PREGONERO DEL DARIÉN… Larga vida y muchos éxitos”