domingo, 3 de septiembre de 2017

Un tinto con el alcalde Ovidio Ardila R.

Hay que abonarle al mandatario su respeto hacia los medios de comunicación y los periodistas, al menos sabe entender que las críticas y comentarios que suelen hacerse a su administración, no son personales y que el hombre público está expuesto a que los ausculten.

El alcalde debió sortear un empinado camino
 a lomo de bestia, rumbo a la vereda Alto Bonito.


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez- de EL PREGONERO DEL DARIÉN

En medio de la informalidad y la casualidad, terminé tomando un tinto con el alcalde de Carepa, el médico Ovidio Ardila, tinto que se prolongó por más de una hora y como es natural y lógico, terminamos abordando algunos temas del gobierno local.

Entre tinto y tinto, me dijo que había logrado reparar 16 escuelas rurales que se encontraban al borde del colapso y que en días pasados se sometió a un viaje de varias horas en carro y a caballo, para llegar hasta la vereda Alto Bonito, el último bastión rural de Carepa, ya en las goteras casi de Apartadó.

“Fui a esta vereda, para cumplir una promesa de campaña, fui en campaña y volví como alcalde, mi interés era ver el estado de la escuela, allí hay unos veinte niños, y más bien pocos habitantes, pero el compromiso es organizar el asunto de la escuela” dijo.
En este sitio será construido un puente vehicular, vereda Eucalipto.

En su extenso diálogo el alcalde explicó que invirtió 900 millones de pesos en la construcción de las redes de alcantarillado en el sector conocido como “Saicita” por la salida hacia el corregimiento de Piedras Blancas. “Es una inversión que no se ve, pero que presta un enorme beneficio en cuanto a saneamiento básico a una comunidad históricamente olvidada” argumentó el mandatario en su larga exposición.

También contó que tenía los estudios previos para pavimentar un kilómetro entre San Marino y la entrada para el barrio La Cadena, obra que se haría con 700 millones de pesos de regalías departamentales, pero que a última hora el gobernador direccionó esos recursos para vías terciarias, aunque aseguró insistir en que le permitan ejecutar dicha obra.

Sobre las famosas placas huella que el gobierno departamental está promoviendo, dijo que hay una dificultad que pocos conocen y es que la gobernación aporta 200 millones de pesos por kilómetro, y los entrega en cemento, lo que hace casi que imposible acceder a esos recursos por los costos finales de las obras.

“Sin embargo ya priorizamos un kilómetro en sector de Calle Larga en Zungo Embarcadero, por Nueva Esperanza, aprovechando la topografía del terreno y que ya el puente está hecho. Allí vamos a ejecutar un kilómetro de placa huella”, explicó alcalde.
Parque de Pueblo Nuevo, hoy remodelado.
Dijo además que con una inversión cercana a los $200 millones, será construido un puente vehicular en la entrada de la vereda Eucalipto y trabajos de mantenimiento en todo el tramo de la citada vereda al perímetro urbano.

De igual manera durante el prolongado e informal diálogo, el alcalde se refirió a la remodelación del parque de Pueblo Nuevo.

Como es de conocimiento público, esta administración viene siendo objeto de fuertes críticas por amplios sectores de la comunidad, por falta de gestión ante los entes departamentales y nacionales.