lunes, 4 de septiembre de 2017

Gracias a los alcaldes vamos perdiendo la batalla de los peajes

Es un hecho que la estocada que dieron los mandatarios locales al proceso de concertación, hace mella hoy en la reclamación 


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez-Columnista EL PREGONERO DEL DARIÉN
Es desconcertante ver como lentamente se ha ido apagando la efervescencia que motivaba el rechazo a los cobros de los peajes en la zona de Urabá, y como la Asamblea de Iniciativas Ciudadanas, se ha venido quedando sola, mientras el gobierno nacional y departamental con los señores alcaldes a la cabeza se burlan de la comunidad.

También seguimos viendo impávidos como las obras se siguen adelantando de mala calidad ante los ojos de todos y lo único que avanza a las mil maravillas, son la adecuación de los peajes y las básculas, donde recaudarán millonarias sumas del bolsillo de los más pobres, como siempre a ocurrido en el país del Sagrado Corazón.
El tramo del peaje de Chaparral, hacia adelante, vía a Chigorodó, lo han tenido que reparar en varios sectores y sigue registrando fallas protuberantes, para no citar sino un ejemplo de los que abundan.

Es un hecho que la estocada que dieron los mandatarios locales al proceso de concertación, hace mella hoy en la reclamación y la ANI se siente con patente de corso para avanzar en sus atropellos e incumplimientos, con el visto bueno del señor gobernador de Antioquia, que por lo visto es lo único que ha hecho por Urabá, ayudar para que la región quede sitiada por los peajes y eso que faltan los de las nuevas obras que encierran la construcción del túnel del Toyo, donde se cree que serán entre dos y tres peajes más.

Mucha desilusión han causado grupos de oportunistas quienes aterrizaron en la Asamblea de Iniciativas Ciudadanas con el discurso de apoyar los reclamos ante el alto gobierno y poco apoco fueron haciéndole el quite a la responsabilidad, dejando cada día más sola una propuesta prometedora y civilista.

Es importante que esta Asamblea se sacuda de esos oportunistas históricos de Urabá, tome un nuevo aire y entre en acción, motivando a educadores, estudiantes, amas de casa, al sector platanicultor que es muy amplio y uno de los grandes afectados con los cobros, a los transportadores de pasajeros, de carga, a los taxistas, a la economía informal, para construir un fuerte bloque de reclamación que acompañe de verdad a dicha Asamblea.

El mundo está cambiando, nuevos liderazgos están surgiendo y Urabá no puede ser ajena a ello, máxime cuando la batalla no se ha perdido y aún se pueden lograr grandes beneficios para toda la región.

La comunidad en general no se puede sustraer de esta reclamación y debe entender de una vez por todas que los cobros de dichos peajes nos los trasladarán a todos los habitantes de Urabá sin distingo alguno, razón que nos obliga a dejar de ser indiferentes.
La Asamblea de Iniciativas Ciudadanas, tiene que sentir de verdad que es respaldada incondicionalmente por el pueblo afectado, de lo contrario el atropello será sellado.