jueves, 1 de marzo de 2018

En Urabá la vida sigue valiendo un banano

Opinión- marzo: Los resaltos en la vía no los retiran por las vibraciones en la columna de las personas, sino porque estropean el banano que va rumbo a los puertos. 


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez-Columnista EL PREGONERO DEL DARIÉN 

El tema de los peajes, el paro y la sangrienta crezca que esto originó, sigue dejando mucho de que hablar, 

Pero lamentablemente a nadie le importó, ni le importa la calidad de los trabajos que es la parte más crítica, por encima del cobro de los peajes que de todas maneras lo harán, así sea en otro lugar. La obra tiene grandes falencias técnicas, como tampoco importó los centenares de personas muertas en esta carretera y las multimillonarias pérdidas materiales. 

El gobierno nacional fue muy inteligente y en otras palabras aceptó la demanda principal de los reclamantes: “Sacar los peajes del eje bananero” y en eso cumplió, hoy los ciudadanos se pueden movilizar entre Chigorodó y Turbo, sin peajes. 

Hace tres décadas el diario capitalino, El Tiempo, tituló en su portada: “En Urabá la vida vale un banano” y muchos se escandalizaron, en estos días unos ciudadanos celebraban que la ANI estaba retirando los resaltos con que había inutilizado grandes tramos de la vía nueva y decían que era por las muchas vibraciones en la columna de las personas , pues no , nos han confirmado que el retiro se debe al deterioro que esto le estaba causando al banano que va rumbo a los puertos. La vida vale un banano. 

Volviendo a los peajes, la caseta que estaba en Chaparral, era a un solo sentido y la que se instalará en El Tigre, en Chigorodó, será en doble cobro y desde luego cuando el flujo vehicular en este doble sentido supere las proyecciones los concesionarios no van devolver los excedentes. 

La otra pregunta es ¿bajo que figura legal, los alcaldes del eje bananero harán un millonario aporte a unas vías nacionales para que particulares cobren peajes? 

Aquí sería bueno escuchar tanto a la Procuraduría como a la Contraloría, para conocer sus apreciaciones y sus conceptos sobre esto específicamente. 

Me cuentan algunos profesionales de la construcción que estas carreteras tienen unos seguros, unas pólizas, unas garantías, durante cinco años, luego de entregadas las obras, lo que significa que su mantenimiento aún no corresponde, pero a nosotros nos echaron el cuento, que hacen falta recursos para finalizarlas y estos vendrían por la ruta más fácil: peajes. 

Dos cosas importantes han quedado por fuera de la discusión: los muertos cuyas demandas millonarias también saldrán de nuestros bolsillos, así no tengamos carro como dice el alcalde de Apartadó y el gobernador Luis Pérez y la calidad de la obra, que también la pagaremos, remiendo sobre remiendo. 

El concesionario logró lo que han llamado un cierre financiero por cien mil millones de pesos, pero a nadie se le ocurrió hablar del hallazgo que hizo la Contraloría General de la República por 86 mil millones de pesos, en uno de los tramos de esta troncal en el eje bananero. Con cara ganaron ellos y con sello perdimos nosotros, además les encimamos los muertos.