martes, 27 de marzo de 2018

Cayó en Panorama el terror de las gallinas

El felino fue cazado por un baquiano del lugar y hoy será entregado a las autoridades ambientales. Está prisionero desde las siete y 15 pm del martes.


El felino estaba acabando con las aves  de corral

Crónicas del Camino por: Wilmar Jaramillo Velásquez. 

Eran la siete y quince minutos de la noche de este martes, la luna de marzo lucía en el firmamento como una tea brillante, casi rojilla, el cielo estaba despejado, propio de un verano que azota al mediar el día y baja su intensidad en los atardeceres. La vereda panorama del municipio de Carepa, estaba bajo una calma recurrente, pero el tigrillo estaba al asecho. 

Arriba, al pie de un enorme callejón que en invierno es una ruidosa quebrada, hoy salpicado solamente por un delgado hilillo de agua, el baquiano Santiago García González, le había tendido una trampa artesanal a un avezado tigrillo que estaba acabando con los aves de corral en la vereda. Era el azote, con decenas de patos, gallinas, pollos y gansos encima. 

García González, es un campesino oriundo del municipio de San Juan de Urabá, lleva un año habitando la vereda Panorama y es un experto cazador de tigrillos, conoce sus costumbres y modus operandi al dedillo.


El tigrillo en su cautiverio transitorio.

Cuando se enteró de la poca importancia que Corpourabá le había prestado a la denuncia de los lugareños sobre la presencia del felino, justamente la entidad encargada de proteger la fauna, se comprometió a cazarlo sin hacerle daño. 

Incluso se conoció que en Corpourabá los instrumentos para sedar los animales con dardos están fuera de servicio hace tiempo y una funcionaria que visitó el lugar dijo que tenían que darle prelación a la caza de tortugas en otros sitios y se desentendieron del asunto. 

El baquiano Santiago García González

Pero para don Santiago era pan comido, nada de dardos, pistolas o escopetas, dijo que por una pírrica recompensa de 200 mil pesos, entregaría sano y salvo el animal a la autoridad ambiental. 

De inmediato armó la trampa por los senderos que su experiencia le indicada iba a cruzar el tigrillo en busca de alimento. 


Se trata  de un hermoso ejemplar macho

“No soy nuevo en esto, ya he cazado seis, armo las trampas con cuerdas y madera y le pongo como señuelo un pollo vivo y a esperar” justamente lo que hizo; es cuestión de paciencia el animal caza por lo regular cada día de por medio o cada dos días, el fin de semana algo falló el animal entró por otro lugar, burló todo el operativo y se alzó con el mejor gallo del gallinero. 

Mientras la rabia y la impotencia se apoderada de los mayordomos de la zona, la paciencia y la experiencia de don Santiago persistían. Nuevamente armó la trampa, corrigió errores y a esperar, que es el atributo, tanto del cazador como del pescador.

                                          Santiago García González-el cazador

A poca distancia del lugar escogido, armó su hamaca y se atrincheró con sus perros para evitar ruido. El domingo y lunes transcurrieron sin novedad, mucha tranquilidad, hasta entrada la noche del martes. 

A las siete y quince minutos de la noche el experimentado felino macho, entró triunfante por el sendero, pero rumbo al señuelo, un pollo tierno que don Santiago le tenía como presa, víctima de su excesiva confianza con la cual venía cazando durante meses, cayó en la trampa y en cuestión de segundos, quedó prisionero en un cubículo de un metro cuadrado. 

Ahí concluyeron sus pilatunas y azote a los corrales de Panorama, preso e inhabilitado para seguir matando, al menos por ahora, en las primeras horas de la mañana de hoy miércoles el tigrillo será entregado a las autoridades ambientales, llevado a un hogar de paso, sometido a un breve proceso de rehabilitación y posteriormente liberado en un bosque lejano. 

Ya reposado y con el trofeo bajo seguro, don Santiago nos contó que no todas las veces caza el tigre, que incluso a él cuando era más novato, un tigrillo se le escapó de la trampa por varios errores, “ahora los capturo hasta con una cuerda y una vara cuando los perros los corretean y los hacen subir a un árbol, dice con toda serenidad” 

“Lo único extraño que he encontrado en estas faenas, es que los seis tigrillos que he capturado son machos, parece que las hembras cazan menos o no cazan” cuenta el cazador. 

Por ahora el hermoso felino está a salvo, en buenas condiciones y se evitó que los campesinos lo mataran; hoy los moradores  de Panorama, amanecen más tranquilos,  con un enemigo menos en sus corrales.