domingo, 26 de marzo de 2017

Una justicia cada vez más ciega y politizada

Opinión:

Muy crítico que la propia Fiscalía General de la Nación confirme que tiene más de 95 mil audiencias represadas por falta de presupuesto y funcionarios.


Por: Wilmar Jaramillo Velásquez -Columnista-EL PREGONERO DEL DARIÉN

Las grandes contradicciones de nuestro aparato de justicia, de razón alguien decía que el estado hecho para que no funcione, por un lado se gasta un infierno de plata en campañas publicitarias invitando al ciudadano para que denuncie el delito, pero por el otro, esa justicia no opera, nada que despega, nada que recupera su independencia y majestad ante la sociedad.

Hoy nos salen muy caripelados con el cuento que tienen 95 mil audiencias represadas por falta de funcionarios y de presupuesto en otras palabras; en un país que registra las más escalofriantes cifras de impunidad por encima del 90 por ciento, ahora las audiencias de las pocas investigaciones que han prosperado, están prácticamente congeladas por falta de recursos.

Por eso es que el ciudadano poco se anima a denunciar, porque está seguro que pierde su tiempo o queda debiendo como dicen coloquialmente y termina convertido en rey de burlas.

Lo que el país entero acaba de presenciar con la telenovela del llamado Caso Colmenares, es una vergüenza para la justicia, es una afrenta para el debilucho estado social de derecho que decimos tener, un país sin justicia no es país, no es nada, es un remedo de nación, es una democracia fallida, entonces lo que para el Tribunal Superior de Bogotá fue un asesinato, para el juez de la causa muy olímpicamente fue un accidente, un fallo tan controversial que no le gustó sino a las jóvenes absueltas y a su flamante defensor, a quien apodan en las redes sociales el “Abogado del Diablo”, de resto a nadie, apelarán la Fiscalía, la Procuraduría y la familia, esto es una aberración. Que irá hacer entonces la Fiscalía para ayudar a resolver de manera oportuna las centenares de amnistías que vienen en camino para resolver la situación de los guerrilleros de las FARC que tienen derecho a ella como consecuencia de los acuerdos de paz?

Sigue siendo la justicia nuestra para ruanetas, se mide con la capacidad de los procesados para pagar ruidosos abogados e invertir astronómicas cifras en la defensa, con capacidad de montar telenovelas en los medios de comunicación.

Si esta es la nueva era de la Fiscalía, la que sin dientes, sin funcionarios , sin presupuesto, es la que viene a investigar y sancionar la corrupción como lo viene anunciando el flamante fiscal, nada bueno podemos esperar, porque mañana nos saldrán con el cuento peregrino que las audiencias están represadas y los términos venciendo y los procesados recobrando la libertad, porque sencillamente no hay forma de llevarlos a juicio y condenarlos, es este un sombrío panorama para un país que históricamente a navegado entre la más absurda y horripilante impunidad.