jueves, 22 de diciembre de 2016

De crónicas históricas a prosas poéticas

Juan Mares hace para EL PREGONERO DEL DARIÉN, una reseña de libro que acaba de ver la luz del día en Urabá, de un joven escritor, promesa de las letras.

Diego Despreciado (seudónimo) del autor

Textos de Juan Mares
Especial para EL
PREGONERO DEL DARIÉN
Fotos: EL PREGONERO DEL DARIÉN

Acaba de aparecer una publicación sin bombos ni platillos pero con la fuerza de un huracán juvenil. Estamos en la era del internet pero siempre alegra a quienes leemos y apreciamos la función del libro, sea este del género literario que sea, para atisbar o escuchar las razones de un texto y su función civilizadora como ejercicio filosófico y pedagógico.

La función de un libro es recordar, narrar el hoy o avizorar futuros. Diego Despreciado, como firma su primer escrito titulado PEQUEÑAS CRÓNICAS DEL NUEVO MUNDO sigue una tendencia para decir algo interesante, desde un laconismo prosaico y poético no solo como un artificio que autoriza el arte de la escritura sino con conciencia crítica.

Conocí a Diego cuando cursaba el bachillerato en Cadena las Playas, luego de haber sido expulsado del Hemepa por indisciplinado. En mis clases cumplía con sus deberes académicos. Cuando me correspondía oficiar la clase de español o lengua castellana, siempre aparecía con un portátil, entre los cuatro o cinco que hacían uso de este instrumento, y siempre comprometido en la consulta para con lo que se necesitaba profundizar con las categorías gramaticales, la semántica, la sintaxis, la semiótica, la etología y la etimología. Y era la lucha contra los que usaban los celulares para otras distracciones diferentes a la clase en curso. 

Juan Mares  durante  la presentación del libro
Un día cualquiera, para un evento de presentación de uno de mis libros invité, en general, a los estudiantes a reunirse con nosotros en dicha presentación. En días posteriores, me preguntó, no recuerdo quién, en el aula de clase que si para asistir al Taller de literatura, al que asistía y aún asisto, cuánto había que pagar para vincularse a él, les dije que era gratuito. Otro me preguntó que de qué se trataba en el taller, que qué se hacía allí, les expliqué que la asistencia era gratuita y voluntaria que no había discriminación de edad, ni de género, ni de tendencia sexual, ni de religión, ni política partidista, ni de nivel cultural o académico, ni de otras yerbas. También les especifiqué que los encuentros se realizaban en la Biblioteca Municipal los viernes en la noche, a las siete y treinta, así se apareció un día a dicho espacio el estudiante Diego donde era todo oídos. Luego fue un asiduo asistente durante los grados décimo y once. El profesor Juan Hache, quien daba filosofía y artística me decía: “Con este tipo de estudiantes uno navega con buena mar en el aula”. El profesor Jorge era otro, en clase de sociales, quien me destacaba a este Diego como buen discípulo. Logrado su grado se fue a Medellín a estudiar Filosofía y letras a la Universidad Pontificia Bolivariana, donde luego fue expulsado por “sed de libros”. 

Segundo  de izquierda a derecha, Diego Despreciado, autor  
del libro junto a otros invitados al acto.
 En el 2015 aparecieron sus dos primeros poemas en la Revista literaria Arquitrave en su número 59 correspondiente a los meses de Abril – Junio. Es una revista por donde han transitado los buenos escritores que en el mundo han sido y lo más granado de la contemporaneidad. Transcribo uno de esos dos poemas:

DHALIA

A Alexa Legorreta

Mis manos de jardinero te conocieron descalza,

Pudorosos mis dedos

Untados de saliva

Saborearon en tus páginas

El polen de una flor.

Levité seducido como una serpiente

Por el canto de tu flauta de agua

Y en ti reconocí el timbre de una dhalia.

 La firma de  los libros

Claro es que recontar la historia por un joven poeta que empieza a narrar sus experiencias con la agudeza urticante de la pringamoza, nos da como resultado, más allá de lo real-maravilloso, según sentenció Carpentier, coger el pétalo por el polen. Y determina otras realidades no menos evidentes en la narración poética, veamos un ejemplo de sus Pequeñas crónicas…:

EL TESORO

Entre los habitantes del Nuevo Mundo corrió la voz de que estaban llegando barcos cargados de hombres armados buscando tesoros, razón por la cual decidieron recibirlos con oro.

Esto con el fin de que no se les llevaran el maíz.

El autor autografiando  su obra

El texto dice algo más, en el marco de la semiótica como una intencionalidad totalizante para homenajear a los primeros habitantes del continente de las Montañas de oro (Antiochia y Americ), el texto es bilingüe entre español y lengua Embera. Tiene una serie de ilustraciones de un antiguo códice Azteca. Sus cuentos históricos son breves como para gente que vive de afán, tienen la contundencia de la ironía que devela lo oculto con sabiduría de lo maravilloso. 

Recomiendo este texto con la certeza de ser el producto de una mente lúcida nacida en el municipio de Apartadó para la literatura.

Cabe destacar el proyecto departamental, ya institucionalizado por la duma, en beneficio de la creatividad de la periferia, un proyecto para las artes con carácter incluyente. Aquí tienen espacio para propuestas artísticas de diversa índole donde todos los municipios del departamento, fuera de Medellín tienen cabida.

La obra  fue presentada  en la Biblioteca  Pública Municipal,
 Federico García Lorca  de Apartadó