lunes, 29 de enero de 2018

Educación: bandera de Iván D. Agudelo

Entre ponente y autor de más de 60 leyes,  todas de gran impacto social, el dirigente se alista para ocupar una curul en el Senado de la República.

Iván Darío Agudelo Zapata- Candidato al Senado


Un perfil del representante a la Cámara y aspirante al Senado de la República, (número 5 en el tarjetón) Iván Darío Agudelo Zapata, quien tiene como  una de sus fórmulas a la Cámara al dirigente de Envigado, Julián Peinado, número 117  en el tarjetón quien afirma creer en la “magia del pupitre y en el poder transformador de la educación” por eso impulsó la Ley de la gratuidad universal en la educación donde más de nueve millones de jóvenes en Colombia no pagan un solo peso de cero hasta último grado de bachillerato en instituciones públicas.

“En cuanto a la educación superior impulsó la Ley de Icetex social, la cual hace que los sueños de nuestros jóvenes de acceder a la Universidad sea una realidad, pues permite que los estudiantes de los estratos 1, 2 y 3 no paguen ningún tipo de interés por su crédito educativo.

En las elecciones legislativas de 2010 fue electo Representante a la Cámara por Antioquia con el aval del Partido Liberal con 22.022 votos. En las elecciones legislativas de 2014 fue reelecto con 40.356 votos.

Es abogado de la Universidad de Medellín, catedrático de la facultad de Contaduría y Derecho 
Abogado, fue asesor de la Secretaría de Gobierno de Antioquia en el área de derechos humanos y derecho internacional humanitario y Abogado de la Secretaría de Hacienda del Departamento, entre otros cargos.

                                            El dirigente y su propuesta central

Agudelo Zapata es autor de más de treinta leyes durante su paso por el parlamento y ponente de más de otras treinta normas, todas de gran impacto social.

El dirigente nunca esconde sus orígenes humildes, por el contrario los recuerda y lo han impulsado a llevar leyes al Congreso que permitan superar tantas limitaciones sociales.

“Tuve dificultades económicas para educarme, era uno de los primeros en ser llamados y luego retirado de clase cuando no había pagado la matricula del colegio público donde estudiaba, ubicado en el barrio El Salvador en Medellín” y eso justamente lo llevó a participar en el impulso de proyectos sobre la gratuidad universal de la educación y el financiamiento de la educación superior que hoy son leyes de la república (en la actualidad se benefician cerca 8´650.000 estudiantes), así como del Icetex Social con el cual, dice cumplió el compromiso de campaña tendiente a contribuir con el acceso a la educación para personas de escasos recursos. “Cuando era pequeño no pude aprender una segunda lengua, porque en mi escuela no existía esa posibilidad y por eso, años después, impulsé la Ley del Bilingüismo que hoy se imparte en las instituciones educativas” 

Finalmente, por mi estatura, fui víctima de matoneo por parte de mis compañeros y eso me llevó a que más adelante fuera ponente de la Ley de Convivencia Escolar.

Su compromiso actual está enfocado especialmente a la paz, la ciencia, la tecnología y la innovación y está empeñado en la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, “Ya que después de acabar con una guerra de más de 50 años, el poder transformador de nuestra sociedad está sin lugar a dudas en la magia de la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación” argumenta.


“Hay que dejar la estupidez de matarnos”