domingo, 14 de julio de 2019

Las campañas toman su recta hacia el poder

Con la inscripción de los candidatos a diferentes cargos de elección popular, las campañas comienzan su recorrido por el poder, hacia finales de octubre. 

Editorial- EL PREGONERO DEL DARIÈN- JULIO- 

Solamente sorprende a los ciudadanos de a pie, las descomunales sumas de dinero que seudo líderes sociales vienen invirtiendo desde hace tiempo , comprando sus campañas especialmente para algunas alcaldías, ante la incapacidad de disputarlas por la vía de la decencia, de sus ideas y propuestas, todo ante los ojos ciegos de las autoridades, que de paso le dan el visto bueno a los nuevos capos de la política, a los nuevos dueños de los municipios. 

A finales del próximo mes de octubre, en Colombia se eligen gobernadores, diputados, concejales, ediles y alcaldes para un periodo constitucional de cuatro años; con la inscripción de candidatos para gobernaciones y alcaldías con sus correspondientes programas de gobierno, las campañas toman un nuevo rumbo y comienza a definirse, realmente quienes se harán contar en las urnas, y quienes siguen utilizando la política como microempresas personales para hacer negocios y recibir secretarias y contratos a cambio de sus adhesiones.


Es evidente la proliferación de microempresarios o mercenarios en la política, sin la menor opción de llegar al poder, pero con mucha capacidad de hacer daño a otros y de finiquitar negocios turbios y personales con daños enormes a la frágil democracia. 

Todo esto seguirá ocurriendo mientras no tengamos una verdadera cultura política, mientras el ciudadano del común, ya sea por necesidad, por ignorancia o por degradación de su condición humana, siga sufragando por un tamal, una botella de ron y una falsa promesa, la misma que le repiten cada cuatro años. En Urabà el voto calificado es muy pobre y eso hace màs difícil el proceso de renovación, aunque se lo facilita a los delincuentes para mantenerse en el poder y de ahí la dificultad de cambio. 

El común de los electores no se detiene a pensar, poco le importa saber que esos falsos mecenas que hoy van con el fajo de billetes comprando líderes puerta a puerta, lo que hacen es alargar la agonía del pueblo, aplazar su desarrollo, porque esos dineros sucios no salen de su bolsillo, son dineros que tienen que devolver de los presupuestos públicos, con amplias ganancias para pagar los “favores” con los cuales compraron sus alcaldías. 

El panorama que avizoramos no es el mejor, la gran mayoría de los concejales, elegidos para ejercer el control político de los alcaldes y sus gabinetes, hacen todo menos esto, se han dedicado a encañonar y extorsionar a los mandatarios para cobrarles por ventanilla la aprobación de sus proyectos e iniciativas y estos pagan silenciosamente por debajo de la mesa, porque todo va ligado a una maraña de corrupción que carcome como la polilla a nuestras instituciones. 

De ahí que nuestro llamado sin perder la esperanza, en que no todo está perdido, a que los electores piensen muy bien a quienes le darán su voto, buscar los perfiles conocidos, màs comprometidos con verdaderas causas colectivas, a quienes hoy se enfocan en la agenda social, la protección del medio ambiente, de la vida, de la paz, de los derechos humanos, de la salud y la educación. No olvidemos que los males de la democracia, solamente los podemos resolver con democracia.