jueves, 26 de enero de 2017

En Urabá está el pianista de los sueños

Frec Emir Fernández, fue descubierto por un público que no era el suyo, fue visto por maestros que no eran sus maestros y se sentó frente al piano dispuesto para los grandes, y ese día demostró que en realidad era un gran prospecto de pianista, y que sus páginas en la historia de la música, apenas comienza a escribir.



Frec Emir Fernández Lugo, rodeado por cuatro grandes artistas del país
 en una foto de antología: Ana María Orduz y Diego Arango, ambos con maestría y doctorado en los Estados Unidos, el pianista y compositor nariñense, Diego Caicedo y el músico y profesor universitario, John Fredy Rojas y el director de EL PREGONERO DEL DARIÉN, periodista, Wilmar Jaramillo Velásquez, durante el concierto de piano ofrecido por la Universidad de Antioquia, a finales del año pasado en Apartadó.

Crónicas del Camino
Por: Wilmar Jaramillo Velásquez
Para EL PREGONERO DEL DARIÉN
Fotografías Giovanni Montoya

Finalizaba el año 2016, cuando la Universidad de Antioquia organizó uno de los actos culturales más grandes del año, un concierto en su sede de Apartadó, para inaugurar la llegada de su piano a la Facultad de Música en la zona y para ello no ahorró esfuerzo alguno, invitando a tres grandes ejecutores de ese instrumento.
En un improvisado escenario se concentró un selecto público ávido por escuchar algo distinto, al ensordecedor ruido con el cual castigan los órganos auditivos de los habitantes de Urabá en todos sus rincones.

Frec Emir Fernández Lugo-pianista

Entre partitura y partitura, ejecución y ejecución de exigentes piezas de la música clásica, mezclada con típicas y emblemáticas composiciones colombianas, trascendió el concierto, llenando las expectativas del público.

Al cierre del acto, ya en la informalidad, las entrevistas y las fotografías para el recuerdo, un joven saltó de imprevisto al escenario y sin dar tregua alguna se apoderó del piano, y comenzó a improvisar. Lo hizo con tal naturalidad y sobriedad, que de inmediato llamó la atención de los veteranos artistas quienes acababan de brindar el sin igual concierto.

De inmediato las miradas y la atención se dirigieron al improvisado e imprevisto pianista. Era el intrépido pero tímido, Frec Emir Fernández, un escuálido muchacho nacido, diecinueve años atrás en el municipio cordobés de Tierra Alta, de donde salió siendo un bebé hacia Montería, de donde su familia partiría rápidamente para el corregimiento de Bajirá, jurisdicción del municipio de Mutatá para pasar una década, antes de radicarse en Chigorodó, en el Urabá Antioqueño.

“Es difícil sacar las notas graves en una organeta”

Tenía 14 años cuando un grupo de 30 vecinos y amigos, con su señora madre a la cabeza, hicieron una colecta de 20 mil pesos cada uno para pagarle las primeras clases de música en el Instituto Agrícola de Chigorodó, aunque desde el principio mostró poco interés por ir a clases, generando desconfianza en el grupo y en la misma profesora.

Ya al finalizar el curso, llegó a clase sin cuadernos y ante el asombro de su tutora interpretó magistralmente “Para Elisa” de Beethoven, la primera canción que aprendió. Ese día se dio cuenta que sería músico y el piano su gran pasión, instrumento que mezcla con la guitarra.

Frec Emir, recuerda hoy que del grupo de estudiantes de música de la época del Instituto Agrícola de Chigorodó, 30 en total, solamente sobrevivieron dos, él y su prima Dina Luz, los demás se dispersaron por otros vericuetos de la vida, menos la música.

Aquí hay pianista para rato

Dice el joven músico, que aprendió a tocar la guitarra a escondidas, aprovechando que su hermana Jeny tenía una que no le dejaba ni mirar. “La primera canción que toqué fue, Nubes Negras” de Los de Adentro” recuerda en medio de una sonrisa tímida pero burlona.

También recuerda a su profesora de música, Asly Mar, una mujer que estudió música en la Universidad de Antioquia, pero que no se graduó y hoy es una virtuosa del Saxofón, cuando en grado décimo convocó un concurso de música, pero a él no lo admitió por sus avanzados progresos y talento mostrado, pero para no desanimarlo lo nombró en el jurado.

Frec Emir, es un pianista sin piano, casi siempre practica en una organeta prestada, donde le es muy difícil manejar la nota grave, se define empírico y reconoce a YouTube como su mejor profesor, siempre está bajando tutoriales y aplicaciones de la web, “para aprender solamente hay que tener ganas y actitud” dice sin inmutarse.

En la Universidad de Antioquia con el pianista Diego Caicedo

El artista tiene 19 años, y desde los 16 toca con precisión el piano, vive en el corregimiento El Totumo de Necoclí, donde por fortuna existe un Clavinova (una marca comercial de Yamaha para su línea de pianos digitales. A diferencia de otros pianos electrónicos, el sonido no es sintetizado sino reproducido a partir de muestras digitales y el teclado tiene una estructura mecánica diseñada para simular el tacto de un piano acústico. (Wikipendia), donde puede practicar mejor, ya que es un instrumento con mayores recursos que la organeta. También le prestan una guitarra, instrumento que forma parte de su pasión y proyección como músico.

“En síntesis soy un hombre solitario y tímido que se refugia en el piano” advierte en un tono serio y grave.

Frec, se declara admirador de: Wolfgang Amadeus Mozart , Ludwig van Beethoven, Fryderyk Franciszek Chopin y de Richard Clayderman, pero en tardes de inspiración se extasía interpretando los vallenatos clásicos de Rafael Orozco, durante su época dorada con el Binomio de Oro. “son los mejores vallenatos para llevar al piano” dice.


Improvisando en la Universidad  de Antioquia

Rebusque y sueños

Pero como en la vida no todo es color de rosa, sino producto de la lucha constante, la perseverancia y la dedicación, este artista como todos los jóvenes de Colombia, tiene sueños, tiene metas y está dispuesto a todo para cumplirlas. Su sueño principal es matricularse en la Facultad de Música de la Universidad de Antioquia en Apartadó y salir del empirismo, sumar las dos experiencias.

La otra, adquirir un Clavinova, no solamente para sus prácticas, sino para dar clases y transmitir sus conocimientos a otras personas y para ello se quiere instalar en Apartadó, para estar más cerca de su universidad, de sus sueños y metas.

El artista ha sido tutor cultural en el corregimiento El Totumo en Necoclí, puede dar clases particulares a estudiantes de música, quiere y busca un empleo, según él en lo que le resulte, lo importante es percibir unos recursos para su sostenimiento en Apartadó, mientras estudia.

Transmitiendo el conocimiento
Frec Emir es uno de los cuatro hijos del matrimonio formado por doña Martha Lugo y don Juan Fernández, el orgullo de la familia y un gran prospecto de pianista, a quien solamente le falta un pequeño empujón para poner a volar sus sueños, sus ilusiones, sus esperanzas, para arrancarle notas y sonidos armoniosos al piano y a la guitarra, para llevar a otros su talento y conocimiento.

Aquí la radiografía de un muchacho a quien muy seguramente en un futuro no muy lejano, estaremos acompañando en sus conciertos de piano, por exigentes escenarios del país y del mundo, ya que tiene lo más importante: talento, ganas, actitud y disciplina.

Con la debida autorización del pianista, EL PREGONERO DEL DARIÉN, convoca a personas, empresas e instituciones que aun practiquen la filantropía, y que deseen ayudarlo, ya sea con un empleo en Apartadó, ocupándolo como profesor de música y porque no, donarle su soñado Clavinova, para que se comuniquen directamente con él al celular: 312 6789 721

Talento, ganas, actitud y disciplina juntos

Aquí la radiografía de un muchacho a quien muy seguramente en un futuro no muy lejano, estaremos acompañando en sus conciertos de piano, por exigentes escenarios del país y del mundo, ya que tiene lo más importante: talento, ganas, actitud y disciplina.