lunes, 7 de mayo de 2018

Petro ganaría en primera vuelta

Este 27 de mayo los colombianos irán a las urnas para elegir su nuevo presidente y hay serios vaticinios que el asunto se resuelva en primera vuelta, por encima de las manipulaciones de los medios de comunicación. 



Wilmar Jaramillo Velásquez director 
EL PREGONERO DEL DARIÉN

Si bien ya los poderosos medios de comunicación en macabra alianza tienen prácticamente elegido al nuevo presidente de los colombianos, con encuestas y hasta con pronósticos, la realidad que se vive en la plaza pública es otra muy distinta. 

Otra campaña alimentada por el miedo, el odio, la mentira y el terror, igual a la que vimos durante el plebiscito por paz, está llegando a la recta final, pobres debates, mucho glamur y retoques de salón y una pobreza de ideas, una carencia total de cultura política y un cúmulo de agresiones personales, ha sido el fuerte de este proceso que tiene un ingrediente nuevo. 

La presencia del ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro y quien le ha puesto el punto de quiebre a la campaña, ha motivado sectores tradicionalmente apáticos a la política, el lleno de plazas públicas y su fluido verbo para encarar los más amañados debates, para resolver los más complejos interrogatorios, asusta al viejo y desgastado establecimiento. 

Por lo demás, los mismos con las mismas, el viejo y tradicional discurso de una clase política que pareciera adormecida en su poder, al extremo que quien lleva la bandera de las propuestas y las ideas novedosas es justamente Petro, quien encara con propiedad y claridad el tema de las energías renovables, de la vivienda, la educación, el cambio climático, el modelo económico, mientras otros se atornillan y engrasan a su acostumbrada clientela. 

En política todo es factible y existe una posibilidad que Gustavo Petro Arrase en primera vuelta, pero también es un seguro contrincante en una segunda vuelta en caso de haberla. 

El gran poder electoral del senador Uribe, tampoco le alcanzará en esta ocasión para retornar al poder, las alianzas no le han sido favorables, sobre todo entre el Partido Conservador su gran aliado y por el contrario se ha fortalecido en los últimos días el candidato del gobierno, con el apoyo de la U y un amplio bloque conservador, a pesar que las encuestas lo siguen castigando, la realidad será otra. 

El nerviosismo mostrado por Uribe las últimas semanas, sus salidas en falso, las sospechosas amenazas, no solamente a él sino a su pupilo, sus ataques de furia, su arremetida en contra del magisterio, son prueba irrefutable de su debilidad para volver al gobierno, se nota inseguro y desgastado, ya no le infunde la misma confianza de antes a sus seguidores y esa tarea de estarse retractando de sus ataques de rabia a cada momento, no son su mayor fortaleza. 


Existe gran preocupación, dudas y señalamientos en la Registraduría Nacional del Estado Civil, sus antecedentes no son los mejores, pero la preocupación no asusta solamente a los candidatos del establecimiento, incluyendo a Uribe, sino a los seguidores de Petro y ojalá las garantías prevalezcan para todos los aspirantes por igual, para no manchar los resultados electorales con el manto de la duda y las viejas mañas que corroen a esta institución, que debiera ser prenda indiscutible de garantía. Esa historia repetitiva de aparecer y desaparecer votos a X o Y candidato son muy malos presagios. 

Esperamos si, unas elecciones en paz y tranquilidad, la vida institucional del país seguirá, fueren cual fueren los resultados y la voluntad de los electores se debe respetar. Hoy Colombia exige mucho respeto y madurez a sus dirigentes, en un momento tan frágil para la coexistencia pacífica de los colombianos, luego de sobre llevar medio siglo de muerte y terror.