sábado, 21 de abril de 2018

Ángel Pastor se fue en una nube de flores blancas

Por fortuna los músicos no mueren, viven para siempre  en los acordes de sus canciones y flotan en el pentagrama, como un sueño perenne de la vida y el amor. 
                                                   Pastor Pardo Soto- Q.E.P.D.


Crónicas del Camino por: Wilmar Jaramillo Velásquez
 Director EL PREGONERO DEL DARIÉN 

Ángel Pastor Pardo Soto no fue profeta en su tierra Arbeláez Cundinamarca, pero si lo fue en Urabá, la tierra que lo acogió con fraternidad, amor y respeto. Aquí echó raíces y veía crecer sus nietos, con la pasividad y serenidad del abuelo tierno y querendón. 

Mientras visitaba Chigorodó, pueblo de sus afectos y morada de su compañero de batallas, Jairo Goez Sepúlveda, un infarto traicionero y certero le arrebató la vida. Se fue como vivió tranquilo y en la paz sosegada de su alma. 

Con Jairo Goez había fundado el dueto Gopar, 38 años atrás, un matrimonio que solamente la muerte pudo separar; un dueto que hizo historia en Urabá y fuera de ella. 

Ángel Pastor era un tecnólogo agroindustrial, pero su verdadera vocación era la docencia, maestro por naturaleza. Un extraordinario ejecutor de la guitarra. 

Enamorado de la música colombiana, compartía siempre con Jairo Goez y el también Músico, Rubén Darío Valencia, la preocupación por el poco interés que se está dando a la música de nuestras raíces, de nuestros ancestros. 

Ángel Pastor contaba entre risas y recuerdos escondidos: “En Chigorodó, había una discoteca que se llamaba la Y, allí nos invitaron a tocar y se armó una teletón para reunir fondos para comprar una guitarra, se recolectaron doce mil pesos, eso fue todo un acontecimiento”, reviviendo los momentos del inicio de Gopar, cuando no tenían ni instrumentos e incluso para sus presentaciones, otros músicos del pueblo les prestaban un tiple. 

Ángel Pastor también esculcó en el guarniel de los recuerdos durante una crónica publicada recientemente en EL PREGONERO DEL DARIÉN: “Una vez ganamos un concurso musical y el premio fueron quince mil pesos, partidos equitativamente de a siete mil quinientos para cada uno, pero para ser reinvertirlos en instrumentos musicales, o cuando en otro triunfo nos dieron guitarra, grabadoras y bicicletas” 

Ángel Pastor era un hombre reposado como son los artistas, sencillo, jamás alardeaba de sus conocimientos musicales, más preocupado por enseñar que por otra cosa, gran amigo, excelente conversador y hombre de fe. 

Así lo recordaron los innumerables amigos que se concentraron alrededor de su catafalco, encabezados  por el acalde de Chigorodó, Daniel Álvarez Sossa para despedirlo, más no para llorar; para cantarle canciones, melodías que el viento llevaba libres como su espíritu. Sonidos armoniosos para que llegaran hasta el Olimpo; el hogar de los dioses, en ese panteón griego donde Zeus aún vigila la memoria de los creadores, de los amantes de lo sublime. 

Solistas, duetos, tríos y coros, guitarras y pianos en una sola armonía, produciendo sonidos agradables al oído, como en las crónicas de Alfonso X el sabio. 

Pastor fue el autor del himno del municipio de Chigorodó, el Himno de las Familias Misioneras de Colombia y su composición más reciente fue una canción titulada “Apartadó orgullo Nacional”, a raíz del aniversario número 50 de este municipio. 

Una serenata fue el preámbulo al funeral de Ángel Pastor, cuyo cuerpo fue sepultado al medio día de hoy domingo en Chigorodó, su cuerpo, porque su alma inquieta y creadora no muere , vivirá en los jóvenes que hoy quieren seguir su legado y amor por la música colombiana, en su inseparable amigo, Jairo Goez Sepúlveda, en Rubén Darío Valencia, el dueto Dorado, Los Inseparables y en los demás artistas que lo conocieron y tuvieron la oportunidad de compartir con él, de aprender. 

Ángel Pastor se fue en medio de una nube de flores blancas, en medio de pasillos, boleros, cumbias y guabinas, de los caminos viejos de José A. Morales, de aplausos de amigos y alumnos, pero se queda en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de compartir con él, una serenata, una canción, un café o un simple saludo al cruzar por estas calles de la vida.

                                       Velación del artista -Ángel Pastor Pardo Soto

Urabá-Abril-21 de 2018. 
                                                       
Las fotos  siguientes recogen aspectos de la
velación del artista, Ángel Pastor Pardo Soto




Fotos: EL PREGONERO DEL DARIÉN

Himno de Chigorodò 


Coro 

Con tesón y alegría de un pueblo 

Paraíso de ensueño y amor 

Es orgullo Katío su ancestro (bis) 

Rio de guaduas es Chigorodó 


Fue el crucero de Dios y los hombres 

Es eje central de Urabá 

Donde a golpes de hachas llegaron 

Muchos hombres de fuerza inmortal 

Con su ejemplo de Zúñiga y Díaz 

Explotando la tierra voraz 

Porque un río altanero los guía 

A este pueblo de origen guadual 

II 

Desde Abibe se admiran sus faces 

Fueron selvas y furia animal 

Fueron taguas, lagunas y ríos 

Los cimientos de un clan natural 

Fue escenario de un pueblo Katío 

Viejos sabios de un plan natural 

Mano Pío y su Juana retornan 

Mil reflejos de río inmortal 

III 

Hoy en día el progreso en su emblema 

Antioqueña esta hermosa región 

De otras partes son gentes que llegan 

A buscar un futuro mejor 

Solidarios brindemos al mundo 

Muchos frutos de suave sabor 

Que procesan las manos labriegas 

De este pueblo de Chigorodó 

IV 

El empuje y vigor de tus hijos 

Valentía de noble ambición 

Fuertes golpes surcaron el suelo 

Dando frutos de fino verdor 

Los ocasos por garzas se adornan 

Se vislumbra los rayos del sol 

Los equinos, rumiantes y aves 

Pisotean el dulce mangón 


Perezoso un río se aleja 

Con tristeza se une al León 

Ya no existen sus bosques y guaduas 

Golondrinas que canten a Dios 

El recuerdo en mañanas y tardes 

Aletea un mensaje de amor 

Por tu paz y justicia aclamemos 

Por tus hijos de Chigorodó. 

Autor: Ángel Pastor Pardo Soto