martes, 15 de agosto de 2017

Desde lo local hay poco interés por la salud

Con muy pocas excepciones a los mandatarios locales les interesa lo que ocurre con la salud de sus ciudadanos y por eso cada quien hace lo que le venga en gana.
 Carlos Julio Mazo Ospina

Por: Carlos Julio Mazo Ospina -especial para EL PREGONERO DEL DARIÉN
Siempre me he preguntado el porqué del poco de interés que muestran los señores alcaldes, por la salud de sus pueblos, pero no es solamente de Urabá, es en todo el país y son contados los mandatarios que se echan al hombro este problema que afecta de manera directa a una inmensa mayoría, a pesar de ser una responsabilidad constitucional de estos, al menos en lo que tiene que ver con el primer nivel de atención.

Además en los diferentes planes de desarrollo y programas de gobierno, quedan plasmadas una serie de promesas y compromisos en materia de salud, también casi siempre incumplidas.

Quizá a este desinterés se deba que cada prestador de servicios, que los distintos operadores en salud, hacen lo que les provoca, no hay dolientes y los pacientes siguen de Herodes a Pilatos y sometidos a los macabros paseos de la muerte.

También ha faltado diligencia por parte de la Procuraduría General de la Nación para hacer un riguroso seguimiento a estos procesos, incluso de las secretaría departamentales de salud, o de la misma Superentendía de Salud, hay muchos órganos competentes para hacerlo, sin descartar la misma Contraloría General de la Nación.

Pero esta orfandad a la que han sometido al ciudadano de a pie, sigue abriendo paso a una cadena de abusos y atropellos al paciente, que parecen no tener fin.

Tímidamente la Defensoría del Pueblo en regiones donde tiene presencia ha realizado algunas acciones en defensa de los usuarios, especialmente en la presentación de tutelas y seguimiento en algunos procedimientos, porque desafortunadamente las personerías municipales que deben legalmente cumplir estas tareas, terminan convertidas en comités de elogios mutuos con los alcaldes y el ciudadano poco les importa.

Si bien tenemos un sistema de salud, colapsado en todos los aspectos, que no funciona que está mal concebido, no podemos negar las millonarias inversiones que en salud viene haciendo el gobierno nacional y algunos departamentos como en el caso de Antioquia, lo que hace falta son más controles para garantizar los servicios a los usuarios, en especial a las personas de escasos recursos, a los sin padrino, a los que no tienen acceso a una tutela ni a ninguna forma de reclamación para hacer valer sus derechos.

En conclusión, lo que hace falta es más humanidad, más compromiso, menos discursos y promesas electoreras, menos trámites, para brindar una adecuada atención a las comunidades.